Kiko Barroso, en el barranco Guiniguada. / cober

«El Guiniguada fue mi parque de atracciones»

El popular presentador ve la capital grancanaria como «una ciudad libre, respetuosa, abierta y loca, se me parece mucho a la gala drag»

Rafael Falcón
RAFAEL FALCÓN

«Como dice el amigo de la tele Victorio Pérez, yo soy el amigo de la radio que a veces hace cosas en televisión, sobre todo en carnaval», así define Kiko Barroso su día a día. El popular presentador lleva 13 años y medio en Canarias Radio. Durante doce temporadas estuvo en antena con 'Roscas y Cotufas', un espacio que se hizo un hueco importante en la radiofusión canaria, «en una radio que olía a millo», y que aún la gente en la calle lo sigue vinculando a este espacio. Ahora lleva dos temporadas con 'Una + Uno', espacio que ya está en época veraniega. En julio llevará Kiko Barroso el programa, apoyado en la redacción de informativos, y en agosto llevará las riendas Mónica Bolaños.

Kiko Barroso, el hijo de Lolita la de Barroso, nació en el barrio capitalino de San Roque «y mi parque de atracciones, mi Port Aventura de la época, era el barranco Guiniguada». Precisamente en el barranco de la capital grancanaria quedamos con él mientras nos iba contando anécdotas de su infancia. «Los veranos nos lo pasamos en el barranco. Nos bañábamos en sus acequias, rodeados de plataneras, y por la tarde cogía la escudilla y merendábamos leche de cabra en el corral de Chicho, y algunas veces nos dejaba ordeñar. Hay miles de anécdotas en sus cuevas e incluso cuando corrió el barranco por la lluvia, creo que fue en 1978, cogíamos partes de neveras antiguas y nos lanzábamos río abajo, jajaja», relata.

El Guiniguada era un vergel de plataneras y Kiko Barroso añade que «Las Palmas de Gran Canaria era el municipio con el mayor número de cabezas de ganado en esa época». Ahora, con el arreglo que se le hizo, el barranco es «un lugar ideal para hacer deporte y para ir en bici hasta el Jardín Canario».

A Kiko Barroso le gusta disfrutar de su ciudad y destaca que «Las Palmas de Gran Canaria es hoy en día una ciudad abierta, libre, respetuosa, loca, se me parece mucho a la gala drag. Es una ciudad abierta que mira al mundo, gracias al Puerto y a los que han hecho el camino», destaca.

Un buen plan en su tiempo libre es « una ruta en bici desde El Tritón al Atlante, una maravilla. Me encanta poder ir en bicicleta por la ciudad, con infinidad de kilómetros de carriles bici para disfrutarlos. Somos envidia de otras ciudades», afirma.

Kiko Barroso, junto a su marido, es un apasionado de los viajes, así como de la buena lectura. A nivel gastronómico, reconoce que tiene un problema con la comida, «ya que el agua la convierto en calorías», pero añade que en la ciudad «hay unos sitios maravillosos, en una oferta gastronómica que sigue creciendo. En nuestro programa de radio tenemos la sección 'El Enyesque', que lleva Vanessa Santana, y ella siempre recomienda sitios a los que luego suelo ir. Apuesto por los chefs canarios y por los productos de Kilómetro Cero».

Kiko Barroso siente pasión por su profesión y transmite ante el micrófono su carácter afable y abierto. En el barranco Guiniguada estaba como un niño con zapatos nuevos, recordando su niñez en el barrio de San Roque, con múltiples historias dignas de ser escuchadas.