Imagen general con el Tribunal de frente, la fiscal Teseida García a la derecha y los letrados Del Río y Santana a la izquierda. / COBER SERVICIOS AUDIOVISUALES

La fiscal: «El parecido con el caso de La Manada es asombroso, estos hechos fueron atroces»

Cuatro individuos de origen marroquí se enfrentan a penas de hasta 16 años de cárcel por violar cual «manada» a una turista danesa

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

La fiscal Teseida García fue tajante: «El parecido de este procedimiento con el caso de La Manada -los cinco hombres que violaron a una joven de 18 años en San Fermín- es asombroso. Se ha repetido el mismo patrón con una mujer agredida por, al menos, cuatro hombres en unos hechos atroces y que no tienen justificación». De esta forma resumió la representante del Ministerio Público en su informe final el caso que sienta en el banquillo a Mohamed El Houari, Ahmed Abouhafs, Brahim Achbani y a Ibrahim Yachou, cuatro individuos de nacionalidad marroquí acusados de haber -presuntamente- violado a una turista danesa el día de Navidad de 2016 en el Centro Comercial de Puerto Rico, unos hechos por los que se enfrentan a penas que van desde los nueve a los 16 años de cárcel y su expulsión de España.

En una maratoniana sesión que se prolongó hasta las cuatro de la tarde, la fiscal defendió su tesis de que los acusados se habían aprovechado de que la vícti ma «hubiese bebido, que estuviera alegre o se abrazara a la gente». Todo ello avalado «por unos informes que determinan que encontraron semen y restos biológicos de más de cuatro hombres en su ropa y unas imágenes de las cámaras de seguridad en las que se ven a varios de los acusados haciendo movimientos de tipo coital» sobre la víctima, expuso al Tribunal de la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Las Palmas. «Eso que vimos todos es un acto sexual y además cuando terminan, se levantan y se ponen los pantalones», añadió García.

«No es permisible que los acusados se hayan aprovechado de esa circunstancia de superioridad por ser hombres y que la víctima estaba sola, bebida y no conocía el lugar. Y menos que se trate de justificar estas acciones con comentarios de las defensas como que si ella mintió porque dijo que no tenía novio o que era ella la que buscó sexo con los agresores», prosiguió la fiscal. «La agredieron sexualmente uno tras otro cuando estaba inconsciente y, lamentablemente, el Código Penal de nuestro país no entiende la agresión cuando la víctima no tiene consciencia», insistió.

Los acusados

Agresión sexual y robo

Mohamed el Houari

Abuso sexual

Ahmed Abouhafs

Abuso y cooperador necesario

Ibrahim Yachou

Abuso y cooperador necesario

Brahim Achbani

Por último, la fiscal detalló que, tras la primera supuesta agresión sexual cometida por Mohamed El Houari en la parte alta del centro comercial, a oscuras y sin gente alrededor, llamó a los demás encausados para que se aprovecharan de ella: «Tenían que tener información de que había una mujer inconsciente para aprovechar y tener sexto gratuito y salvaje. La lástima -repitió- es que abusaron de ella cuando estaba inconsciente y eso en nuestro Código Penal no es agresión sino abuso sexual», manifestó. «Pero la dignidad de la persona sí fue agredida y tan grave es un comportamiento como el otro».

«La agredieron sexualmente uno tras otro cuando estaba inconsciente y, lamentablemente, el Código Penal no entiende la agresión cuando la víctima no tiene consciencia»

Teseida García

La víctima, que declaró desde Dinamarca por videoconferencia, manifestó a preguntas de las partes que de esa noche tenía recuerdos «disueltos», aunque tenía claro que fue penetrada vaginalmente por, al menos, uno de los acusados y que luego perdió la consciencia debido al alcohol que había ingerido y al 'shock' que experimentó en ese momento.

« Tengo recuerdos disueltos, que había una escalera, que me quisieron robar una cadena, que me llevaron a un sitio solitario, tenía miedo... Aparte de la primera penetración, no estoy segura de que hubo más pero cuando recuperé la consciencia, salí corriendo y gritando hasta que escuché mi nombre y era mi pareja», dijo a la Sala.

Esta mujer confesó a preguntas de la fiscal que había estado en tratamiento psicológico tras sufrir todos estos presuntos hechos en el año 2016 por los que reclama una sentencia condenatoria.

Los letrados Manuel de Río y Carmelo Alexander Suárez. / Cober

La defensa dice que ella buscaba sexo, diversión y ahora «dinerito»
El tribunal. / Cober

Las defensas insistieron en que sus clientes eran inocentes y que los contactos sexuales que «pudieron haber mantenido» con la víctima fueron «consentidos». Es más, el letrado Manuel del Río sostuvo que «ella vino a la isla en busca de sexo y diversión», añadiendo que había sido asistida por un abogado en Dinamarca que solo estaba «ahí para sacar un dinerito» de los acusados, en referencia a la petición de la fiscal de 100.000 euros de indemnización.

Este letrado continuó exponiendo que sus defendidos «no cometieron relación sexual que lleve aparejado ese reproche penal que dice la fiscal» y que fue «la señora quien se acercó a él -en referencia a Mohamed el Houari- se abrazó y se lo llevó y a los demás también». Del Río atacó a la fiscal Teseida García exclamando que «no prueba absolutamente nada» y que tanto al víctima como el que era su pareja sentimental cuando ocurrieron los hechos «mintieron a la guardia civil. Los agentes sólo vieron lo malo e incluso en ninguno de los vídeos se vio coito o actitud sexual», reflejó en su informe. «Los forenses en sus conclusiones son demoledores y encontraron absolutamente nada. Está claro que la señora fue a divertirse y a buscar sexo», dijo.

Por su parte, el otro letrado de la defensa, Carmelo Alexander Suárez, añadió que «entendemos la repercusión social que tiene este caso y que sea comparado con el de La Manada, pero de ahí a decir que hay un poder del hombre que obliga a la mujer a seguirle... son penas muy grandes y ninguna de las pruebas que hemos analizado los incrimina», detalló.

Los cuatro acusados negaron haber forzado a la víctima para mantener relaciones sexuales. Es más, coincidieron en afirmar que fue ella la que les propuso sexo de forma insistente. También dijeron que no se conocían entre ellos.

Todo ello pese a que las pruebas genéticas de la ropa que llevaba la víctima la noche de los presuntos hechos detectaron presencia de restos orgánicos y semen de más de cuatro hombres diferentes -a uno de ellos no lo identificaron- en su vestido y bragas. Solo uno de ellos, Brahim Achbani, admitió que le hizo una felación pero no la violó ni forzó, porque «es incapaz de hacer una cosa así».

Ibrahim Yachou dijo que sus restos de semen encontrados en las bragas pudieron llegar hasta allí porque ella le metió las manos en sus pantalones, mientras que Ahmed Abouhafs dijo que fue la mujer la que le llevó al hueco donde se le vio entrar y salir subiéndose los pantalones.