Imagen de los juzgados de San Bartolomé de Tirajana, donde se instruyó este procedimiento. / ARCADIO SUÁREZ

El fiscal acusa a un varón de abusar de una menor y a su madre de permitirlo

Se enfrentan a doce años de prisión cada uno por unos hechos que ocurrieron en una cuartería de San Bartolomé de Tirajana

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

Abusaba sexualmente de la hija menor de edad de una amiga a la que visitaba a menudo a su casa de Lomo Perera y esta, que vivía con sus tres hijos en dicho inmueble, no lo evitaba a pesar de que era conocedora de lo que estaba ocurriendo. Esta es una síntesis del escrito de acusación formulado por la Fiscalía Provincial de Las Palmas, que pide para ambos, abusador y madre de la víctima, una condena de 12 años de cárcel por la comisión de sendos presuntos delitos de abuso sexual a menor de 16 años con acceso carnal.

El Ministerio Público elevó este escrito de acusación a la Sección Sexta de la Audiencia Provincial de Las Palmas, que señalará próximamente la fecha de la celebración de la vista oral.

LA PETICIÓN DE PENAS

  • Responsabilidad civil Además de los 12 años de cárcel, a los dos acusados se les pide que indemnicen a la víctima de forma conjunta y solidaria con la cantidad de 50.000 euros por los daños morales causados.

  • Accesorias Los dos encausados, según el fiscal, deberán cumplir una medida de alejamiento y prohibición de comunicación con la menor durante 15 años y libertad vigilada por espacio de otros diez.

Según la acusación, José Juan A.H. -que tiene actualmente 33 años— y la madre de la víctima -se anonimizan sus datos para preservar la identidad de la menor- mantenían una relación de amistad hasta el punto de que el varón acudía a menudo a la cuartería donde ella vivía en la localidad grancanaria de Fataga.

Allí, en San Bartolomé de Tirajana, moraba la acusada con sus tres hijos y, en concreto, la víctima se quedaba solo los fines de semana en la cuartería, según establecía el convenio que mantenía con el padre de la menor.

De esta forma, en una fecha que los investigadores no pudieron determinar con concreción, pero en todo caso entre enero de 2018 y julio de 2019, el acusado comenzó a frecuentar con mayor asiduidad la casa de la acusada.

Estas visitas las aprovechaba José Juan A.H., según la Fiscalía, para sentarse en el sofá del salón junto a la víctima cuando estaba sola o en compañía de su hermana, la tapaba con una manta y comenzaba a tocarle el pecho e introducirle los dedos en sus genitales.

En una ocasión, sostiene esta parte, los dos acusados se fueron juntos de vacaciones a Tenerife y se llevaron a los hijos de ella. Cuando se encontraban en la vivienda donde estaban pernoctando, este fue a la habitación de la menor de edad y volvió a cometer nuevos abusos sexuales. Le tocó los pechos, le introdujo los dedos en la vagina y puso las manos de la niña sobre su pene.

No actuó

Según detalla el fiscal encargado de este procedimiento, la madre de la niña «no lo evitó pudiendo hacerlo y teniendo conocimiento de la situación que sufría la menor». Además, añade el escrito que incumplió «las obligaciones de cuidado y protección de su hija.

La menor, describieron los informes forenses, presentó una sintomatología depresiva y postraumática debido a estos supuestos hechos que vivió a manos de su madre y el amigo de esta.

Tras finalizarse la instrucción, el Ministerio Público calificó estas acciones cometidas por la madre de la menor y su amigo como constituyentes de dos delitos de abuso sexual a menor de 16 años con acceso carnal, aunque en el caso de la mujer en grado de comisión por omisión en posición de garante, ya que no hizo nada por evitarlo a pesar de que tenía constancia de los mismos.