Los plenos recuperaron la presencialidad este viernes. / Juan carlos alonso

Las facturas, la compra de suelo y la cultura 'se comen' 86 millones de euros de los remanentes este año

El pago de los últimos veintiún millones deja en el saldo bancario del Ayuntamiento capitalino en unos 230 millones

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Con los veintiún millones de euros que el Pleno liberó este viernes para su tramitación y pago, en lo que vamos de año ya se ha sacado unos 85,7 millones de euros de los remanentes que el Consistorio tenía a su disposición para gastos generales al acabar el año pasado. El presupuesto de 2020 se cerró con 315,93 millones de euros en sus cuentas, pero tras la tramitación de las diferentes modificaciones de crédito con cargo a los remanentes, el saldo disponible para el Ayuntamiento en sus cuentas bancarias se queda en torno a los 230,28 millones de euros.

Esto significa que el grupo de gobierno ha dispuesto de algo más de una cuarta parte (27,1%) de los remanente de tesorería que tenía a su disposición cuando se inició el presente ejercicio económico. La cuantía de los remanentes utilizados es la mayor de los últimos años. Así, en 2020 se emplearon casi 42 millones de los 296,5 millones disponibles; en 2019 se dio salida a 75,7 millones de los 266 millones que había; y en 2018 se tiró de algo más de 51 millones de los remanentes de 2017, que eran entonces 211 millones de euros.

Con los 85,65 millones de euros puestos en circulación a lo largo de este año, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria ha empleado un total de 42,3 millones de euros en el pago de facturas antiguas -las que llevaban más tiempo esperando, lo hacían desde 2016; otros 20,3 millones de euros fueron gastos comprometidos para un fin concreto; unos 13,72 millones de euros se destinan a la adquisición de suelo y pago de expropiaciones; 1,53 millones sirven para pagar una sentencia a la empresa que gestiona los cementerios; 2,38 millones de euros para equipamientos e iniciativas culturales de diverso tipo; otros 3,07 millones que se emplearon en el refuerzo de las ayudas de emergencia y los últimos 2,34 millones se entregaron al Instituto Municipal de Empleo y Formación para que pudiera afrontar el pago de las nóminas de su plantilla.

El gobierno local destaca la importancia que tiene para la economía y la oposición le critica su falta de ambición

La concejala de Hacienda, Encarna Galván, destacó la importancia que tienen estas operaciones y defendió su efecto en la marcha económica de la ciudad, como una inversión más. «No es un dinero baldío», expuso, «destinamos el presupuesto a inversiones productivas». Y aseguró que la transformación que está viviendo esta ciudad gracias al motor económico del Ayuntamiento es «la mayor desde el siglo XIX».

Sin embargo, el viceportavoz del PP, Ángel Sabroso, considera que se ha perdido una oportunidad de apostar por determinadas políticas que den respuesta a las necesidades directas de la población y que marquen la senda de la evolución urbana para los próximos tiempos. «En un año en el que no hay techo de gasto, se podría haber hecho una gran cantidad de proyectos nuevos en movilidad o política social, pero se han centrado en actos culturales y expropiaciones», recriminó al grupo de gobierno.

La aprobación por la vía de urgencia de las once modificaciones de crédito con cargo a los remanentes atrajo un debate en el que el concejal de CC David Suárez criticó la mala gestión del gobierno en la tramitación de sus facturas, algo que también reseñó la portavoz de Ciudadanos, Lidia Cáceres.

Nueva tasa de cementerios

El pago a Canaricem de 1,53 millones de euros, como consecuencia de la anulación unilateral de la tasa de cementerios en 2007, permitió desvelar que el Ayuntamiento ha encargado un estudio económico que permitirá aplicar nuevas tarifas, así como que se está negociando con la empresa una solución para evitar que siga pagando por este concepto.

El concejal de este área, Luis Zamorano, indicó que se está revisando el reglamento de funcionamiento de los cementerios y que se está trabajando en la cesión de terrenos para la creación de un tanatorio y un parque de cenizas.

En el pleno también se formalizó el pase del concejal José Antonio Guerra Hernández a la condición de personal no adscrito, lo que se produce tras su marcha de Ciudadanos.

Celebración del pleno con la nueva disposición postpandémica. / Juan Carlos alonso

Las sesiones plenarias vuelven al Salón Dorado

Los concejales del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria volvieron este viernes al Salón Dorado de las Casas Consistoriales tras el confinamiento y las restricciones por la pandemia del covid-19.

Por vez primera desde febrero de 2020, todos los corporativos se dieron cita en la sala de plenos, que hubo de ser modificada para garantizar la distancia de seguridad. Así, en la bancada donde suelen sentarse los veintinueve ediles, esta vez solo había doce. El resto fue distribuido, en asientos individuales, por el lugar que habitualmente se reserva para la prensa y los ciudadanos.

Esta disposición obligó a instalar un atril hasta el que se dirigían los concejales que no estaban en las mesas para realizar sus intervenciones.