Imagen de la casa en el barrio de San Roque donde se sucedieron los hechos. / Juan carlos alonso

Un vecino de la mujer muerta a golpes y quemada: «El humo salía por las rejas»

San Roque, en Las Palmas de Gran Canaria, bajo el impacto del crimen de una mujer de 90 años

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

La Policía Nacional detuvo este domingo a un individuo llamado Francisco después de que se entregase como presunto autor de la muerte violenta de su tía en el barrio de San Roque, en la capital grancanaria. Según fuentes de la investigación, este individuo -de 79 años- primero golpeó en varias ocasiones a la mujer -de 90- y al ver que había perdido la vida, intentó hacer fuego utilizando un acelerante, según fuentes de la investigación, aunque no consiguió que las llamas fueran lo suficientemente voraces como para conseguir su propósito. Fueron sus familiares los que alertaron preocupados al no tener noticias de ella.

Los agentes del Grupo de Homicidios de la Brigada Provincial de la Policía Judicial de Las Palmas siguen realizando las correspondientes averiguaciones y se espera que el detenido pase a disposición del Juzgado de Instrucción número 8 de Las Palmas de Gran Canaria este miércoles, cuando hayan avanzado con las pesquisas.

Todo ocurrió el domingo por la mañana. Al parecer, el presunto homicida convivía con su tía en una casa terrera en la zona de San Roque. Según testigos presenciales, las discusiones entre ambos eran frecuentes, sobre todo por aspectos relacionados con la vivienda y la propiedad del solar.

Los investigadores encontraron el cuerpo en la habitación, con pastillas acelerantes rodeadas por baldosas a modo de hoguera

En un momento dado y según las mismas fuentes, el detenido le habría dado varios golpes a su tía hasta que acabó con su vida, aspecto este último que aún no ha sido confirmado por la autopsia que le hicieron este lunes en el Instituto de Medicina Legal de Las Palmas.

Luego, habría cogido el cuerpo y lo habría llevado a la habitación de la víctima. Allí habría colocado varias baldosas a su alrededor y preparó pastillas acelerantes como las que se utilizan para los asaderos y le prendió fuego, aunque el humo que desprendieron las llamas hicieron que desistiera de sus intenciones.

Un vecino, muy próximo al lugar del incidente, comunicó esta mañana a varios medios haberse percatado del humo que salía a tavés de las rejas de la puerta del garaje de la vivienda afectada. «Me preocupé, pensaba que había un incendio. Vi como el humo salía por las rejas», dijo el residente. Además, añadía que el humo tenía un color «blancuzco».

Reconoció el ataque y el incendio

El supuesto autor se entregó a la Policía Nacional la tarde del domingo y solo declaró en presencia de su abogado. En su testimonio, se limitó a reconocer la agresión y que provocó el incendio a preguntas de su letrado. Según fuentes a las que ha tenido acceso este periódico, el cuerpo presentaba signos de quemaduras parciales.

Este lunes, los agentes que llevan la investigación tomaron declaración a varios familiares de víctima y agresor, aunque se espera que durante este martes sigan pasando por sede policial los testigos que presenciaron estos hechos. De forma paralela, llevaron a cabo una entrada y registro en el inmueble en busca de pruebas y analizaron la planta baja -donde vivía la víctima- y la alta -que era donde moraba su sobrino-.

No obstante, fuentes cercanas a la familia de la fallecida, insisten en que « no hubo fuego, ni bomberos, ni pastillas acelerantes» en el domicilio donde tuvieron lugar los hechos acontecidos y además defienden que aún está por determinar «la verdadera» causa de muerte de la mujer de 90 años.

La investigación sigue su curso y se está a la espera de los resultados de la autopsia.