El sol no salió, pero Triana abrió

Lorenzo no quiso hacerse notar en su primer festivo de junio, así que los domingueros cambiaron la playa de Las Canteras por la calle Mayor de Triana, que con su apertura dominical y la despedida de la feria del libro ofrecía muchas posibilidades. No solo es el comercio, el primer domingo del mes Triana es punto de encuentro.

Esto es una forma de potenciar las relaciones porque cada vez pasamos más tiempo encerrados en nosotros mismos», reflexionó Antonio Medina, que este domingo paseaba con su mujer, Ana María Villanueva, por la calle Mayor de Triana en su último domingo abierto de la primavera. La pareja saludaba a unos y a otros, «es un buen lugar de encuentro porque coincides con gente a la que no ves todos los días», expresó Villanueva.

No todos los comercios de Triana levantaron este domingo el cerrojo, algunos, como una peluquería o una joyería, decidieron no abrir. A la apertura dominical se sumó este domingo el último día de la feria del libro, los talleres y juegos para niños y el mercadillo de artesanía de la plaza el Pilar Nuevo. Jornada completa para disfrutar. Y la gente lo agradece. «A mi me parece genial porque trabajo de lunes a sábado y el domingo es cuando tengo la posibilidad de venir. De todas formas yo liberalizaría los horarios», argumentó Miguel Palmer. Por su parte, Elena García y Teresa Caneiro recordaron que los comercios deben garantizar «los derechos de los trabajadores, el que trabaja entre semana no puede también hacerlo el fin de semana», defendieron.

Realzar la zona antigua. Isabel Villalba considera que un domingo al mes es suficiente, de otra forma «cansaría», dijo, también se refirió a las zonas comerciales del Puerto que abren los festivos en la época de cruceros y que no deberían abrir «más que lo ya establecido». Terrazas y restaurantes del inicio del casco viejo de la ciudad se vieron abarrotados desde primera hora del mediodía. El que quiso donar sangre tuvo la oportunidad gracias a una ambulancia de la Cruz Roja, que ayer atendió a una embarazada de seis meses que había sufrido un mareo.

Abuela y nieta, agarradas del brazo la una de la otra, paseaban distraídas pasadas las 13.00 horas con bolsas en la mano. «Me parece genial que abran los comercios, en Las Palmas de Gran Canaria nos hace falta esto para los que no tenemos coche», dictó Cinito Hernández. Entre las actividades de dinamización desarrolladas en Triana hubo talleres de pintura acrílica, cuentacuentos, juegos como un teje con aros en el suelo, circuitos de obstáculos o marionetas.