Despliegue militar con vistas a la playa

Tropas de España, Italia, Portugal y Estados Unidos participan en los entrenamientos Gruflex-18 realizados estos días en Canarias, incluyendo ejercicios en las costas de Tenerife, Fuerteventura y una demostración aeronaval frente a la playa de Las Canteras, en Las Palmas de Gran Canaria, con el despliegue del portaaviones ‘Juan Carlos I’

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA

Numerosos ciudadanos tenían ayer los ojos puestos en el cielo en la playa de Las Canteras ante el despliegue de aviones caza Harrier AV8 en una demostración de sus capacidades aéreas. Mientras, a unas cuatro millas de la costa, un equipo de marines descendían mediante la técnica fast-road (cuerda rápida) desde dos helicópteros SH3D para interceptar un supuesto barco mercante –en realidad, la fragata Álvaro de Bazán– que no obedecía las órdenes militares del buque Juan Carlos I.

Ambos ejercicios se enmarcaron dentro de las maniobras Gruflex-18, que se han venido desarrollando por parte de la Armada española estos días en el entorno del archipiélago canario, junto a otros dos buques, el Galicia y el San Giusto, con el fin de adiestrar a sus unidades para mantener la capacidad de proyección de una fuerza en tierra desde el mar, operaciones de ayuda humanitaria y de respuesta a situaciones de crisis.

En esta ocasión han intervenido un total de 150 vehículos, 25 aeronaves, ocho buques, un submarino y 3.100 militares procedentes de cuatro países (España, Portugal, Italia y EE UU.) Sin emabrgo, en las maniobras celebradas en las costas canarias han prescindido como precaución de los medios subacuáticos y de transmisión acúsica (sonar), que podían dañar los fondos marinos del archipiélago, tal y como había adelantado el comandante del Mando Naval de Canarias, Juan Luis Sobrino, ante la polémica que ocasionó en 2002 la muerte de varios zifios.

Ya en la madrugada de este miércoles, las fuerzas anfibias desembarcaron en la playa de Tarajalejo (Fuerteventura) y en Veneguera (Gran Canaria), donde continuaron los ejercicios durante la tarde y la noche, además de Los Abades, en Tenerife. A su paso, aprovecharon también la proximidad de los campos militares de tiro de La Isleta y Pájara para desarrollar algunas proyecciones terrestres. «Estos escenarios nos permiten trabajar en nuevos planeamientos sobre terrenos desconocidos y variar en los entrenamientos», explicó el general de brigada de Infantería de Marina Rafael Roldán Tudela.

Respecto a las reticencias que habían manifestado las instituciones majoreras, que pedían al Ministerio de Defensa la paralización de las maniobras en las costas de Fuerteventura, Roldán aseguró que no hubo ningún incidente ni por parte de los militares, ni de la ciudadanía, en el desempeño de los ejercicios en Tarajalejo. «Desembarcamos a las 12.00 horas de la noche hasta las 4.00 horas de la madrugada, y dejamos la playa tal y como nos la encontramos; todo fue según lo previsto, sin molestar a la población», explicó.

Después de estos ensayos, la Armada partirá hacia el Puerto de Cádiz para abordar la última fase táctica, en la que tendrán que hacer frente a una amenaza terrorista ficticia, reforzando los Derechos Humanos y preservando los bienes y propiedades de la población.

Vídeo.

Antes, el primer contraalmirante Ricardo Hernández informó que durante el fin de semana los barcos estarán abiertos al público. «Queremos compartir el orgullo que tenemos por disponer de estas unidades, que son realmente un hito tecnológico de la industria nacional de defensa», subrayó.

El buque más grande de la Armada

Construido en 2010, el Juan Carlos I es el mayor buque de guerra construido en España. Dispone de más de 5.400m2 de superficie de carga, con capacidad para albergar 29 carros de combate, un dique inundable con capacidad para 4 embarcaciones, hangar para alojar hasta 9 aviones Harrier y un hospital con dos quirófanos, UCI, sistemas de telemedicina y capacidad para producir oxígeno propio, entre otras virtudes tecnológicas.