Borrar
Imagen de archivo de cruceristas en el Muelle de Santa Catalina. JUAN CARLOS ALONSO
Una década de apertura dominical en época de cruceros

Una década de apertura dominical en época de cruceros

La liberalización de horarios que trajo la declaración de zonas de gran afluencia turística en la capital en 2013 se ha consolidado sin que ello implique que convenza a todos

Rebeca Díaz

Las Palmas de Gran Canaria

Domingo, 16 de abril 2023, 02:00

Necesitas ser registrado para acceder a esta funcionalidad.

Compartir

El Boletín Oficial de Canarias (BOC) publicó el 24 de enero de 2013 una resolución de la Consejería de Empleo, Industria y Comercio del Gobierno de Canarias por la que se declaraban en Las Palmas de Gran Canaria las zonas de gran afluencia turística (ZGAT) de Triana y Puerto-Canteras. Una distinción que implicaba que los comercios de esos entornos estaban autorizados a abrir en domingos y festivos entre el 1 de octubre y el 30 de abril, es decir, en la temporada alta de cruceros.

En esta primera orden quedaban excluidos Las Arenas y El Muelle que, junto a El Corte Inglés, no pudieron acogerse a esta liberalización de horarios comerciales hasta el 25 de agosto 2014, fecha en la que el BOC publicó tres órdenes del departamento correspondiente del Ejecutivo regional que declararon las zonas de Mesa y López, El Rincón y el Muelle de Santa Catalina como de gran afluencia turística.

Una década después de la puesta en marcha de una medida que ha permitido a los negocios incluidos en las referidas zonas prolongar su actividad comercial, esta sigue generando discrepancias entre quienes dicen que posiciona a la ciudad a la altura de las principales urbes europeas y repercute en positivo en las calles aledañas, frente a las voces que defienden que el beneficio es para las grandes empresas y aquellas otras que manifiestan que lejos de generar empleo, provoca más precariedad laboral.

Dori Nuez, presidenta de la Asociación de Empresarios Puerto-Canteras se encuentra entre quienes ven esta apertura dominical como una oportunidad. Pero entiende «que no todo el mundo abra» y que «es un gasto para los empresarios». Sin embargo, no duda en asegurar que «vienen tiempos muy buenos».

A su juicio, el futuro es más que halagüeño y viene de la mano de la nueva terminal de cruceros que se acomete en el Muelle de Santa Catalina. «Si ya éramos un puerto importante en servicios, ahora vamos a tener uno de los más bonitos», expone.

«Va a venir un turista diferente, con más poder adquisitivo», dice al hablar de las futuras escalas de «megayates y megacruceros» en un espacio que «se va a convertir en un gran parque marítimo».

Nuez entiende que la apertura en domingos y festivos «ha sido beneficiosa, aunque la gente se queja de que tiene que pagar a los trabajadores». Y apunta que «ahora, cuando se acabe la temporada, se va a notar el bajón en la ciudad».

Pero no duda en señalar que los empresarios deberían contar «con más ventajas fiscales» por parte «del Gobierno», para que de esta manera «se animaran a abrir más».

Juan Carlos Alonso

Por su parte, Borja Suárez, secretario general de CC OO Servicios en Canarias, tiene una postura diferente respecto a unas aperturas que «nos gustaría que fueran vinculadas al empleo». Algo que asegura no se ha producido en la capital grancanaria en esta década.

«No generan empleo. Lo que hacen, muchas veces, es sobrecargar y tensionar las plantillas sobre todo del pequeño y mediano comercio» frente «a las grandes cadenas como Inditex» que sí tienen capacidad para «mejorar el salario de las personas trabajadoras», indica.

Pero insiste en que en el caso «de la pequeña y mediana empresa», la posibilidad de apertura en domingos y festivos «lo que hace es tensionar y muchas veces llevar al incumplimiento del convenio, porque no aplican el descanso u otras situaciones».

Por eso propone, de cara «a futuros diseños, que todas estas aperturas vayan vinculadas a un crecimiento y una generación de empleo».

Asimismo, el portavoz sindical explica que «hay empresas que ya han visto que no es rentable» esta ampliación del horario comercial, de ahí que «esos domingos se vean comercios cerrados».

Suárez apunta que en los casos en que «exista rentabilidad» debe ir de la mano al hecho de que «no cree precariedad». Además, plantea una reflexión: «Valorar bien si hace falta tantos días de comercio abierto y liberalizarlo vinculado a la generación de empleo».

Alfredo Medina, responsable de Comunicación y Relaciones Institucionales de El Corte Inglés en Canarias, tiene una visión diametralmente opuesta. «El balance que hacemos es sumamente positivo», responde sal ser cuestionado sobre el asunto.

«Creo que la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria no se entendería hoy sin las ZGAT », añade. Y es que señala que «estos siete meses en los que pueden estar abiertas, y en concreto la zona de Mesa y López, aporta mucho a la ciudad, dinamiza mucho la actividad de una ciudad no solo abierta al mar, sino al turismo y a la actividad económica y al desarrollo».

Añade que cuando acaba el periodo fijado en cada temporada -algo que ocurrirá este 30 de abril- «la ciudad echa de menos saber que tiene esa importante área comercial abierta».

Asimismo, se muestra convencido de que «toda la zona se enriquece, las calles aledañas y la hostelería que está desde Ruiz de Alda hasta la plaza de España. Creo que todas las trasversales se riegan mucho de actividad económica, de público, los taxis... En fin, creo que es un beneficio importante para la ciudad que pone a Las Palmas de Gran Canaria en la categoría de las principales capitales de España y de Europa».

Respecto a las críticas en el sentido de que esta ampliación de comercial precariza el empleo, no duda en señalar «el error de esa afirmación» y pone como ejemplo a Madrid, que «tiene liberalizados completamente sus horarios comerciales desde el año 2012 y ha crecido la actividad económica, el empleo, el número de establecimientos y negocios y se ha convertido en la primera capital de Europa».

Además, apunta que «el horario ampliado no implica una obligatoriedad», pero «sí constituye un derecho a ejercer la libertad de empresa en su plena magnitud».

Precisamente esa libertad de decidir si abren o no es la que ejercen los empresarios de Santa Catalina, tal y como explica la gerente de asociación que los representa, Angélica Rodríguez. «Abrimos cuando viene un crucero bueno o hacen una primera escala», apunta quien recuerda que muchos de los negocios de este entorno ya contaban con libertad horaria antes de 2013, al no superar su superficie los «200 metros cuadrados».

Por eso, aclara que la asociación empresarial que representa gestionó la declaración de ZGAT movida por el hecho de que «había subvenciones muy buenas para arreglar la zona».

Señala que a pesar de que «ahora hay más cruceros que antes», desde su punto de vista es algo que «beneficia al Puerto pero no a la ciudad». Pues dice que muchos de estos visitantes no pisan la urbe, ya que llegan por el aeropuerto para hacer maniobras «de embarque y desembarque».

Desde el Consistorio capitalino se ha declinado hacer balance sobre una realidad que se entiende que está consolidada.

Reporta un error en esta noticia

* Campos obligatorios