Imagen de archivo de Juani Ramos. / C7

Cinco años del mensaje de Miguel a Juani Ramos: «¿Te apetece salir un ratito?»

Se cumple un lustro desde que el investigado por la muerte de esta mujer le pidió salir. Desde ese instante nunca se supo nada más de ella

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

Era 19 de agosto del año 2016 cuando la vecina de La Paterna Juani Ramos, quedaba con un grupo de amigas que había conocido recientemente para salir de fiesta y bailar. Lo hacía porque «lo necesitaba», según cuentan sus seres queridos, ya que su vida había sufrido numerosos golpes y estaba pasando por un periodo de ruptura con la que fue su pareja sentimental, Miguel Ramos. Pero a pesar de una tortuosa separación con serios problemas económicos de por medio, ella accedió a quedar con su ex hace ya un lustro: «¿Luego te apetece salir un ratito?», le escribió Miguel a lo que ella respondió que iba a quedar con unas amigas, pero que podían dejarlo para el día siguiente. Ese fue el inicio de una tragedia que aún sigue sin resolverse, la de la desaparición de Juani Ramos.

Han sido años de «una dureza enorme», como relata su hija Dácil Falcón, un lustro desde que el único sospechoso de la desaparición y muerte de Juani -que se encuentra en libertad provisional- le pidió salir en lo que fue la última vez que fue vista con vida.

Eran las 7.55 horas de la mañana del 19 de agosto cuando el investigado Miguel Ramos le escribía: «Luego te apetece salir un ratito? ¿A refrescar la garganta?», según consta en los informes policiales que analizaron las conversaciones entre la víctima y el denunciado. Juani le respondió sobre la marcha y le dijo que no podía porque había «quedado con las chicas», un grupo de amigas que conoció a través de un programa de radio y con las que iba a ir al antiguo Castillo de Agüimes. Él le dijo que «pues nada» y que se divirtiera y concretaron que al día siguiente hablarían de nuevo para quedar.

Miguel Ramos sigue investigado por el presunto homicidio de Juani Ramos en un caso que sigue sin esclarecerse

Pero según los testimonios de las testigos que fueron a esa cita, a Juani, a pesar de que se lo pasó bien en esa fiesta, se puso nerviosa cada vez que recibía esa noche mensajes de Miguel hasta el punto de que se marchó pasadas las tres de la mañana. Justo a las 3.27 horas, el investigado le volvió a insistir en que «luego si vas a salir, me avisas...», concretando la cita a las 8.26 horas: «¿Luego qué haces al final?», preguntó nuevamente a la víctima, que respondió «si quieres salimos un ratito», quedando sobre las 22.00 horas «y si puedo antes, te aviso», le advirtió esta madre de dos hijos y que regentaba un local de alimentación en el capitalino barrio de La Paterna.

A esa hora Miguel Ramos la recogió en su domicilio y fueron al mirador de Las Torres para devolverla en su casa sobre las 00.30, como narró a los agentes del Grupo de Homicidios de la Brigada Provincial de la Policía Judicial de Las Palmas en primera instancia, una versión que era totalmente falsa ya que la geolocalización de las antenas de los teléfonos móviles de ambos desmontó esa tesis sobre la marcha localizando ambos terminales entre Arucas y Moya y nunca, en cualquier caso, en Las Torres. Luego, reconoció que había mentido, pero nunca más quiso dar ninguna explicación acogiéndose a su derecho a no declarar.

Celoso y posesivo

Entre los testimonios de los testigos que vivieron junto a víctima e investigado aquellos días hace ya cinco años y los informes forenses, se desprendió desde el primer momento que la relación entre Juani y Miguel Ramos había sido tortuosa y que se rompió debido a unas deudas que acumuló este cocinero de profesión y que ella tuvo que hacerse cargo de las mismas ya que había sido engañada. Incluso, su propio entorno detalló a los investigadores que este la coaccionaba con seguir viéndose a pesar de que ya Juani había roto la relación porque si ella no accedía, él no le iba a pagar la cantidad mensual que habían concretado para liquidar el embargo que pesaba sobre la víctima.

A pesar de ese contacto que seguía manteniendo Juani con Miguel, esta empresaria estaba empezando a rehacer su vida después de la ruptura consiguiendo nuevas amistades y demostrando que tenía muchas ganas de seguir «disfrutando de la vida con sus nietos y con todas las personas que la querían», manifestó su hija Dácil Falcón.

Ahora, un lustro después de que Juani Ramos saliera con sus amigas para disfrutar de una vida diferente, tanto los investigadores del Cuerpo Nacional de Policía como el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Las Palmas de Gran Canaria siguen trabajando para esclarecer este asunto que permanece bajo secreto parcial de sumario y con Miguel Ramos como único sospechoso.

Diferentes versiones y escasa colaboración con los agentes e instructora, la postura del investigado

Miguel Ramos sigue siendo el único investigado por la muerte de esta vecina de La Paterna. Son numerosas las contradicciones que ha planteado el investigado en sus declaraciones, corroboradas por el análisis de las señales de los móviles que desmontaron la tesis planteada por el investigado. Él dijo el día después de la desaparición que habían quedado para pasear en Las Torres y luego llevó a Juani a su casa de La Paterna a las 00.30 horas. Una vecina negó haberlos visto llegar esa noche y, además, nunca se desconectó la alarma de la vivienda.

Los móviles de ambos se conectaron a las 22.10 horas en casa de Juani y el de ella apareció a las 22.27 en Bañaderos hacia Moya. A las 23.10 se localizó en Bañaderos-San Felipe hasta las 23.25 cuando se perdió su comunicación hasta las 2.56 cuando volvió a localizarse en Bañaderos, en la casa de Miguel. Mientras, el móvil del investigado se ubicó a las 23.10 en Bañaderos-El Altillo, a las 23.40 y 00.10 en Bañaderos dirección Moya y Cenobio de Valerón –donde han estado buscando esta semana–, a las 00.40 en El Guincho y a las 2.15 en su domicilio. Esta misma señal se repitió a las 5.00 y, media hora después, se ubicó el móvil de Miguel en El Altillo y a las 6.00 en la casa de Juani Ramos en La Paterna.

Las señales también desvelaron otra contradicción, pues Miguel manifestó que a la mañana siguiente se despertó a las 6.30 para ir directamente a un comercio de Triana donde recogía los periódicos que dejaba en el negocio de Juani Ramos en La Paterna. Pues el estudio de las señales determinó que Miguel estuvo a las 5.30 entre Bañaderos y El Altillo y se dirigió a las 6.00 a casa de Juani sin que se conozca el motivo y antes de ir a buscar los periódicos.