Algunos usuarios habituales de la playa de Las Canteras, esta mañana. / Juan Carlos Alonso

La Cícer se queda 'a la mitad'

La desembocadura del barranco y la lluvia erosionan gran cantidad de arena. Los surfistas desoyen la recomendación de evitar el baño

Ingrid Ortiz Viera
INGRID ORTIZ VIERA Las Palmas de Gran Canaria

La fragilidad de la playa de Las Canteras vuelve a ser evidente tras el paso de 'Hermine' por las islas. La zona de la Cícer se ha visto especialmente afectada por el fuerte caudal del barranco de La Ballena, que desde el sábado ha arrastrado los desechos que encontraba a su paso hacia la costa.

La corriente, unida a la intensidad de las lluvias y el normal discurrir de las mareas, han dejado este lunes una estampa de playa sucia y prácticamente con la mitad de la arena, pese a los esfuerzos de los servicios de limpieza.

Algunos de sus usuarios habituales, que no quisieron saltarse la costumbre de caminar de punta a punta, han denunciado a este periódico las condiciones en las que se encuentra la zona y la falta de previsión. Los surfistas también aprovecharon la mañana para coger el oleaje sin apenas viento, aunque se sigue desaconsejando el baño.

Si bien la erosión ocasionada por los temporales pueden mitigarse, aseguran los expertos, la playa de Las Canteras sigue siendo uno de los llamados «puntos calientes» del cambio climático donde se prevé que el aumento del nivel del mar reduzca parte de la playa.