Chalecos antibalas para todos los policías

Tras cinco años de petición por parte de los agentes y dos de tramitación, la Policía Local estrena protección contra las armas de fuego, ataques con arma blanca y esquirlas de explosión. Cada chaleco se adaptó a las medidas de cada agente

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA

Una policía nacional que recibió un tiro a bocajarro en Galicia en el atraco de un banco salvó su vida gracias a un chaleco antibalas de aramida. Se trata de un material sintético de alta resistencia que desde ayer forma parte de los equipos de protección de la Policía Local.

Con este material están confeccionados los 401 chalecos de protección personal que desde ahora llevarán los agentes para mejorar su seguridad. Los nuevos protectores no solo destacan por su resistencia al impacto de balas o al corte con objetos punzantes, sino también porque son capaces de evitar que las esquirlas de una explosión atraviesen el cuerpo de su portador.

Hasta ahora, el Grupo Operativo de Intervención y Apoyo- Unidad Especial (GOIA) disponía de chalecos y el resto de agentes, aunque no todos, tenían protectores hechos con kevlar, un material también resistente pero que presentaba problemas de conservación en ambientes húmedos y salinos, como el de la capital grancanaria.

El responsable de armamento de la Policía Local, David Taboada, explicó que el nuevo material empleado no solo es eficaz para las armas de fuego, sino también para los ataques con navajas, cuchillos o espadas. «Aguanta hasta cincuenta julios de presión, algo que es casi imposible de desarrollar en un golpe», explicó. Estos chalecos soportan el impacto de pistolas de calibre medio y grande, así como de escopetas de caza menor, que son la más habituales.

Eso no significa que el agente resulte indemne. El chaleco para el proyectil y disipa la potencia, pero el impacto normalmente producirá un hematoma, puede romperle una costilla o, si se lleva camisa interior de algodón, se produce una quemadura. A la agente del tiroteo de Galicia, le fracturó el pecho. En cualquier caso, salva la vida a su portador.

La demanda de chalecos antibalas es una reclamación histórica de los agentes de la capital grancanaria. La partida que fue presentada ayer culmina una tramitación de dos años y completa la dotación existente -ya había 116 chalecos entregados, si bien hubo que devolver 41 por defectos-, de tal modo que todos los policías cuentan ya con equipos de protección.

Cada chaleco se ha diseñado de acuerdo a las características físicas de cada agente, lo que ha complicado la gestión del lote. No son, por tanto, intercambiables: cada uno tiene el suyo. En realidad son dos: uno para el uniforme y otro para cuando los agentes actúan de paisano.

En estos momentos, solo quedan diecisiete chalecos de kevlar -el material antiguo- y serán sustituidos por los nuevos.

Otra de las ventajas de los nuevos chalecos es que permite liberar peso del cinturón. Hasta ahora, los policías llevaban en los cintos la emisora, los grilletes, el spray de defensa personal, una linterna, guantes anticorte, defensa extensible y silbato. Ahora estos elementos serán portados en el chaleco, de forma que el peso se reparta mejor y el agente gane en movilidad. Con estos equipos, los policías solo llevarán en el cinturón la pistola y el cargador.

El peso que incorporan es de 3,1 kilos «pero ergonómicamente estamos mejor porque todo se hace descansar en los hombros y el tronco», detalla Taboada.

El alcalde, Augusto Hidalgo, informó de que el Ayuntamiento invirtió 258.866 euros para adquirir este equipamiento.

El regidor destacó que «esta adquisición supone cumplir con uno de los compromisos del Ayuntamiento de seguir mejorado la dotación con la que contaba el cuerpo para que Las Palmas de Gran Canaria siga siendo una de las ciudades más seguras de España».

Junto a los chalecos, se les entrega cien emisoras portátiles de uso individual e higienizables que cumplen con los requisitos de seguridad que imponen los protocolos de lucha contra la Covid-19.

El concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Las palmas de Gran Canaria, Josué Íñiguez, dijo que el nuevo equipamiento sitúa a la Policía urbana como «el primer cuerpo que se adapta a la nueva normativa autonómica por la que se homogeneizan los medios técnicos y defensivos de las Policías Locales de Canarias y se establecen criterios básicos de seguridad para su personal, que entró en vigor recientemente».

En una nota de prensa, el concejal añadió que la Policía Local dispone asimismo de un depósito de armas que cumple con todas las normativas de seguridad y que está gestionado por un responsable encargado de su supervisión y vigilancia.

Por otro lado, con respecto a las nuevas emisoras portátiles, se trata de herramientas de última tecnología y de carácter individual que se distribuirán tanto a nuevos agentes de la Policía Local como agentes de movilidad para que puedan hacer uso de esta herramienta de trabajo de manera individual y estén mejor comunicados.