Imagen de los juzgados de violencia sobre la mujer de la capital grancanaria. / c7

Captaba y 'enamoraba' a jóvenes para luego obligarlas a practicar sado y orgías con amigos

Está investigado por prostitución coactiva, abusos, amenazas y maltrato físico y psicológico sobre cuatro estudiantes. Grababa todos los actos

Francisco José Fajardo
FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

El Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 1 de Las Palmas de Gran Canaria está investigando a un individuo llamado A.L.B.L. después de haber sido denunciado por varias jóvenes que relataron cómo -presuntamente- las engañó haciéndoles creer que eran pareja para luego abusar de ellas sexualmente de forma continuada llevando a cabo prácticas sadomasoquistas mientras lo grababa todo. Con el tiempo utilizaría esas imágenes para coaccionarlas y obligarlas a llevar a cabo orgías con multitud de conocidos de avanzada edad -a los que también grabó- y, además, debían de 'reclutar' a más jóvenes para que participaran en estos actos sexuales de alto contenido violento. Según las denunciantes, él era el «amo» y ellas las «sumisas» al «estilo 50 Sombras de Grey», como dijo el encausado y se autodenominó al tiempo.

Por el momento y de forma indiciaria, este individuo -que trabaja como Dj, en una emisora local, en un negocio de automóviles y también en el sector sanitario- está siendo investigado por los delitos continuados de abusos sexuales, amenazas continuadas, contra la integridad moral, prostitución coactiva y maltrato habitual y psicológico sobre, al menos, cuatro jóvenes estudiantes pero, en cualquier caso, mayores de edad. Ha reconocido loscontactos sexuales, pero dijo que fueron consentidos por las víctimas.

Las «embaucaba»

Según los testimonios ofrecidos por las cuatro jóvenes que figuran en el procedimiento en calidad de víctimas, A.L.B.L. conocía y se ponía en contacto con ellas a través de redes sociales como 'Badoo' y se hacía pasar como fotógrafo y utilizando el seudónimo de Jorge, mintiendo también en su edad.

Con el tiempo, las iba embaucando y cortejaba hasta el punto de que ellas llegaban a pensar que él era su pareja sentimental y vivían una relación aunque en el anonimato ya que era mucho mayor que ellas. Pero durante la misma, el encausado pedía a las víctimas de forma gradual que le enviaran imágenes de alto contenido sexual que utilizaría tiempo más tarde para chantajearlas.

Cuando ya tenía había manipulado psicológicamente a las jóvenes -veinteañeras y estudiantes-, abusaba sexualmente de ellas, ejercía la violencia y las obligaba a practicar sadomasoquismo, tanto con él como con conocidos suyos en orgías que organizaba en su casa del Monte Lentiscal y en otros inmuebles.

Las víctimas tenían que dirigirse a él como «su amo» y este les decía que eran «sumisas» al «estilo '50 Sombras de Grey'»

La primera víctima que denunció el 4 de febrero de 2019, declaró que tuvo una relación de pareja con este Dj desde diciembre de 2011 hasta noviembre de 2014, cuando ella tenía 19 años.

Al cabo de un tiempo, comenzó a tener relaciones íntimas con él, pero poco a poco, éste comenzó a «intimidarla», de tal manera que ella cedía a a sus propuestas como, por ejemplo, enviarles fotos desnuda o prácticas sadomasoquistas como ponerle pinzas de la ropa en los pezones y meterle el puño por la vagina.

Relató que le decía a A.L.B.L. que «no quería hacer esas cosas», pero que éste la atemorizaba con que, si no lo hacía, difundiría los vídeos que realizaba cuando tenían contactos íntimos. Incluso, dijo que «lloraba desesperadamente» y él seguía grabándola mientras practicaban sadomasoquismo.

Él «era su amo»

Expresó que la obligaba a contactar «con otras chicas» para hacer tríos y si no lo hacía, «la castigaba». Siempre tenía que dirigirse a él como «su amo» y él le decía que ella era «su puta», en unos hechos que le generaron «depresión y mucha ansiedad», teniendo que recurrir a psicólogos y psiquiatras. No denunció antes «porque pensaba que no la iban a creer» y se encontraba «sola», sin apoyo de sus padrest y amigos.

Relató esta universitaria que el investigado le dijo que si se acostaba con sus amigos «le daría dinero» a cambio, que la obligaba «a tener relaciones sexuales con sus amigos» y que incluso «se presentaban sus amigos en un restaurante y de forma inesperada, la llevaban al piso y tenían que tener contacto íntimo».

Los detalles del caso

  • Entradas y registros en su casa y negocios La policía practicó entradas y registros en la casa del investigado en el Monte Lentiscal y en las empresas en las que trabaja –Inolvidable FM, Besa Leal Innovación Médica y Gestican Automóviles– e incautó 20.000 archivos pornográficos de las víctimas, suyos y de las orgías que organizaba con terceros.

  • Pendientes de varias diligencias más En el procedimiento aún están pendientes de realizarse varias diligencias como el reconocimiento psicológico de las denunciantes, un informe de credibilidad de sus testimonios y también la identificación y citación para que presten declaración de los participantes en las orgías.

  • Se intercambiaban los vídeos de las orgías Las jóvenes que han declarado en calidad de víctimas en sede judicial contaron al instructor que el conocido Dj y los terceros que participaban en las orgías –hombres de avanzada edad– se intercambiaban entre ellos las grabaciones de los contactos sexuales sadomasoquistas.

Siempre dijo temer «por su integridad», que «la embaucaba» y si se negaba, «la atemorizaba con sacar a la luz los vídeos y decírselo a sus padres». Estas imágenes las grababa «sin su consentimiento» y le «metía miedo» diciéndole «que conocía gente muy importante, como policías».

Al tiempo se sintió «con fuerzas» para denunciar ya que se dio cuenta «que no era la única víctima, sino que existían otras chicas con las que había hecho lo mismo», hasta llegar a las cuatro que figuran en el procedimiento.

También relató que «la obligó» a mantener relaciones con otra víctima y accedía para que «no la castigara», que las obligó a estar «desnudas en un parque» para que «pusieran cachondo a un adolescente» mientras las grababa, que tenía «que hacerle una felación a un transexual» o practicar relaciones en un geriatrico como «acto de caridad con las personas mayores», acostarse con médicos para hacer prácticas, que no llevaron a cabo. Para el encausado, ella «era el juguete de sus amigos».

La joven expuso que A.L.B.L. «la dejó vacía», que no «se reconocía» y solo con «mirarla» le causaba pánico. Todo ello hasta que en 2014 le dijo a la estudiante: «Puedo hacerte pedacitos, tirarte por un barranco, deshacerme del coche y nadie nunca te encontraría, porque no saben dónde estás ni me conocen». Fue tal el sometimiento que dijo haber sufrido, que cuando la castigaba, ella pensaba que «se lo merecía, porque algo malo había hecho», dijo.

Daño físico

Otra denunciante declaró que conoció al investigado y fue su pareja hasta abril de 2012 y detalló que «la embaucaba» para «que le realizara actos sexuales muy duros» y para que captara a chicas para hacer tríos y prácticas sadomasoquistas. Llegó a ponerle «pinzas en los pezones» y un consolador en el ano «durante toda la noche».

Le incautaron 20.000 archivos pornográficos de las prácticas que llevaba a cabo con las víctimas y sus conocidos

Tras las declaraciones de las dos primeras denunciantes se llevó a cabo entrada y registro en el trabajo y casa del investigado y los agentes incautaron 20.000 archivos pornográficos de las prácticas que llevaba a cabo con las víctimas y sus conocidos.

Este procedimiento sigue en fase de instrucción a la espera de que la autoridad judicial determine si existía entre las denunciantes y el investigado relaciones de análoga afectividad, para determinar si es o no competente el Juzgado de Violencia sobre la Mujer.

Dijo que fue drogada y la violaron entre varios

Esta víctima también declaró un hecho de extrema gravedad ya que hizo referencia a que fue víctima de una posible violación múltiple llevada a cabo posible tras una posible sumisión química. Contó que iba con el investigado «en un coche rojo» y se despertó «desnuda» con varios hombres. Que estaba «segura que la agredieron sexualmente», que el investigado «lo había grabado» y que creía «que le dieron algo, porque se despertó aturdida y no recordaba nada». Añadió que esto «pudo ocurrir en varias ocasiones».