Imagen del simulacro que ha tenido lugar en Las Alcarvaneras este martes. / C7

La capital grancanaria limitará el acceso a las playas con pleamar si se entra en la fase tres de riesgo covid

El Ayuntamiento aumentará entre un 30% y un 100% la presencia policial en las principales zonas de afluencia de personas este verano

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria volverá a limitar la estancia en algunos puntos concretos de las playas capitalinas si finalmente la isla entra en la fase tres del sistema de alerta articulado para luchar contra la extensión de la pandemia del covid-19. El concejal de Seguridad, Josué Íñiguez, ha asegurado este martes que la propuesta que está sobre la mesa, en caso de que aumenten las restricciones dictadas por las autoridades sanitarias, es restringir el aforo en algunas zonas determinadas del litoral cuando coincida con la pleamar, tal y como se hizo en mayo del año pasado. El objetivo de esta medida es el de garantizar que se mantenga una distancia de seguridad mínima entre los playeros.

En aquel momento, se prohibió la permanencia en al arena en la zona de La Cícer, en la playa de Las Canteras, en concreto entre el puesto de Cruz Roja que está a la altura del gimnasio Go Fit, en la calle Pizarro, y el auditorio Alfredo Kraus. También se cerró en aquella ocasión el entorno del solario de Las Alcaravaneras; y las piscinas de La Laja. El Confital no se incluyó en esta relación porque todavía está vigente la prohibición de baño que pesa desde 2017 por contaminación fecal.

La idea que maneja el grupo de gobierno es aplicar las mismas medidas que se emplearon entonces. Se trata de una limitación temporal de aforo que se aplica durante cuatro horas, las dos previas y las dos posteriores a la pleamar.

Otro momento del simulacro. / C7

La lucha contra la pandemia volverá a ser este año una de las prioridades del dispositivo de seguridad de playas que ha puesto en marcha el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria. El operativo funcionará con un refuerzo de la presencia policial que será, como mínimo, de un 30% en días normales y que llegará hasta duplicar el número de agentes cuando se prevea momentos de gran afluencia de personas.

El concejal de Seguridad, Josué Íñiguez, recordó que la Policía Local ha puesto ya más de 32.000 sanciones en Las Palmas de Gran Canaria para concienciar a los ciudadanos de las necesidades de mantener las medidas de distanciamiento, la prohibición de fumar en las playas y la obligatoriedad de portar mascarilla cuando no se pueda garantizar una distancia de seguridad y siempre en espacios interiores.

Para ello, se reforzará la vigilancia en áreas de gran afluencia de personas, como las playas, pero también en zonas comerciales abiertas y, de modo concreto en las noches de los fines de semana, en lugares de ocio nocturno, tanto de terrazas como en los puntos de celebración de botellones. Al respecto, el concejal indicó que se está produciendo un repunte en la celebración de estos encuentros donde se constata el consumo de alcohol en la vía pública. «Empezamos con veinte puntos» diseminados por la ciudad «y ya tenemos detectados unos noventa», detalló Íñiguez.

Presentación del dispositivo de seguridad y del simulacro. / C7

El otro gran objetivo del plan de seguridad estival del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria es el de conseguir que los ciudadanos puedan disfrutar de la costa capitalina con total tranquilidad. Para ello, se ha organizado un dispositivo en el que adquiere especial importancia la coordinación de todos los organismos implicados: Policía Local, Bomberos, Protección Civil y Cruz Roja.

Este martes se realizó un simulacro de rescate en la playa de Las Alcaravaneras en el que se pudo contemplar la importancia de ciertos elementos, como el dron que utilizan los bomberos para alcanzar, de manera rápida y precisa, elementos de seguridad como salvavidas a las personas que se encuentran en dificultades en el mar.

En el ejercicio, un voluntario se tiraba al agua y simulaba que no podía salir. Tras el aviso de la Policía Local, los bomberos le tiraron un flotador desde el dron, que se inflaba de manera automática al contacto con el mar. Acto seguido, dos especialistas del Servicio de Extinción de Incendios y Salvamento se tiraban al agua para llevarlo a la orilla, algo que siempre se hace en pareja para garantizar la seguridad de la operación.

Una vez en tierra, la persona rescatada recibió primeros auxilios de voluntarios de Protección Civil y agentes de la Policía Local, así como de operarios de Cruz Roja que acabaron trasladando al asistido a un centro hospitalario.

Colaboración

El concejal de Seguridad pidió la colaboración de los ciudadanos para continuar poniendo todos los esfuerzos en frenar la pandemia y que el municipio «sea un destino seguro y es especialmente importante en los meses de verano, cuando la ciudadanía pasa más tiempo en la calle y mantiene mucho contacto social».

El Ayuntamiento destacó la incorporación de los nuevos equipamientos de rescate acuático y el dron de salvamento del Cuerpo de Bomberos, que facilita el rescate ante cualquier posible ahogamiento que se produzca en las costas del municipio, como las principales novedades del dispositivo que se ha previsto de cara al verano