La foto muestra el mal estado del acceso trasero a San Juan de Dios, con socavones y gravilla. / c7

Camino de cabras a San Juan de Dios

Padres y madres de los alumnos del colegio de San Juan de Dios denuncian el mal estado de la carretera, con baches profundos, invasión de palmeras y residuos

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

El diccionario de la Real Academia de la Lengua Española tiene una entrada perfecta para definir este tipo de vías. Camino de cabras, detallan los expertos, es un «camino estrecho y accidentado». Si algún día se opta por añadir fotografías a los términos, los académicos no tendrían duda en escoger alguna de las que puede hacerse en el acceso trasero a la ciudad de San Juan de Dios, en El Lasso. El mal estado de esta vía es tal que hasta pondría en cuestión el portentoso equilibrio de los ungulados que prestan su nombre a la definición académica.

Los socavones son exagerados hasta para una ciudad como Las Palmas Gran Canaria, tan acostumbrada al bache y al desconchón. Pero el problema añadido que presenta esta carretera es que supone la vía de acceso al colegio de educación especial San Juan de Dios, la que tienen que tomar unos 160 niños cada día, algunos con problemas físicos graves. «Hay niños a los que les tienen que poner un arnés para que no vayan dando tumbos», exponen algunos afectados que contactaron con este periódico.

Otras fuentes consultadas detallaron que hay pequeños que tienen parálisis cerebral severa a los que el traqueteo les viene fatal. «Los médicos que hacen la rehabilitación dicen que lo notan mucho», añadieron.

Algunos progenitores han presentado ya escritos de quejas por el estado de la vía que utiliza el transporte escolar y los padres y madres, a título particular, para dejar y recoger a sus hijos.

«Dicha carretera se encuentra sin asfaltar, con grandes socavones, con grava suelta, así como con escombros, cristales rotos, hojas secas de palmeras, mobiliario desechado, tachas y tornillos», resumen los afectados.

«Mi hija padece autismo y llega al techo de los botes que da el coche», expone otra de las madres afectada por la situación de la vía, «la carretera está en un estado de conservación tan pésimo que ya una no sabe ni por dónde echar para no coger los baches».

Los padres recibieron una carta del centro que gestiona la orden hospitalaria de San Juan de Dios en la que se les informaba de que se había advertido a Urbanismo del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria de «la incomodidad y peligros» que supone la carretera, que se define como «pública».

Fuentes municipales explicaron que la vía es de titularidad insular por lo que correspondería al Cabildo de Gran Canaria su reparación, mantenimiento y conservación.

Los padres y madres de los alumnos del centro educativo aseguran que los coches también notan el mal estado de la vía. «Yo sufrí un pinchazo y una amiga tuvo que cambiar dos ruedas», explicó una de las afectadas.

«Además, las hojas de las palmeras no se podan y sobresalen, y te rallan el coche», añaden.