El dispositivo de los fuegos se ubicó como es habitual junto al Centro Cívico. / cober

La «bendita locura» de San Lorenzo

La noche de fuegos anuncia el día grande de la festividad del patrón, una fecha grabada a fuego entre los hijos de un pueblo que aguardaban «con mucha ilusión» retomar la normalidad que les robó la pandemia

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

San Lorenzo celebra este miércoles el día de su patrón, una fecha grabada a fuego entre los hijos de un pueblo que aguardaban «con mucha ilusión» retomar unas fiestas con la normalidad que les robó la pandemia y que requieren unos preparativos a los que este martes se entregaban desde primera hora encantados de la vida.

«La gente tenía ganas de fiestas», reconoce José García, presidente de la comisión que se encarga de organizar los actos que integran el programa de una cita que este año estrena la declaración de Fiestas de Interés Turístico Regional y que para él también tiene una significación especial pues «el año pasado fueron unas fiestas descafeinadas», dice respecto a las que supusieron su debut en este cargo.

Pero este 2022 «parece que los astros se están alineando», dice al referirse no solo a que todos los actos están contando con «muchísima gente incluso entre semana» y al reconocimiento del Gobierno de Canarias a las fiestas, que confiesa ha sido un aliciente añadido a la hora de atraer público, sino a que «el tiempo acompaña» pues la temperatura ha mejorado respecto al calor que se ha registrado días atrás.

Asegura que las horas previas se viven «con muchas ganas» pero también «con nerviosismo» porque es mucho el trabajo que afrontan de cara a dos citas tan importantes como la noche de los fuegos y la festividad del santo patrón, «que vuelve a la calle» en procesión.

Noche de fuegos en San Lorenzo.

Galería. Noche de fuegos en San Lorenzo. / cober

Apunta que la responsabilidad de que todo salga bien da «mucho trabajo y muchos dolores de cabeza», pero «bendita locura», dice quien se reconoce «muy contento» de recuperar «unas fiestas que son las del distrito».

Mientras José atiende su teléfono ultimando detalles, Juan Manuel Jiménez, «del pueblo de toda la vida», se ocupa como de costumbre de los arreglos florales de plaza, para los que este año ha elegido «lirios», y los de la fachada de la iglesia, «con anturios», bajo la atenta mirada de Simón Urbano, coordinador de la comisión de fiestas.

Esto sucede al tiempo que comienzan a llegar al cercano colegio las vecinas que cada año se encargan de dar de comer a los fueguistas -tollos con papas sancochadas y ensalada- además de elaborar los 500 bocadillos con los que por la noche reparten entre las personas que integran el dispositivo de seguridad, sanitarios y los conductores del transporte público.

En otra esquina de la plaza, Loly y Begoña Murillo se preparan «para la guerra», dicen con simpatía las hermanas propietarias de un bazar que por su privilegiada ubicación es visita obligada en unas fiestas en las que también han notado «más gente». Dicen que han triplicado la compras a sus proveedores y que lo más demando «son las cervezas y los perritos calientes».

Para Israel Falcón es una alegría volver a abrir su chiringuito en las fiestas de su pueblo, pero asegura que «la mejor noche es la de la gala drag, pues es cuando más dinero se hace».

El pueblo se prepara para su noche de fuegos y la festividad del patrón. / Cober

Fuegos a vista de drones

Pero si hay una cita que genera expectación es la noche de fuegos, que este año ha vuelto a estar a cargo de la pirotecnia Piromart, tras la edición de 2019.

Leonardo Benítez, su propietario, hace hincapié en las «muchas horas de preparación» que hay detrás de un espectáculo que debe arrancar a las 01.00 horas de la madrugada y en el que se quemarán 512 kilos de material pirotécnico en una fiesta de fuego y color que durará «entre 20 y 22 minutos».

Explica que el equipo de nueve personas que requieren los preparativos de este espectáculo, «todos especialistas y con bastante experiencia», llevan trabajando desde el domingo para culminar un trabajo que encierra mucha dedicación. «El diseño de este fuego lleva muchas horas porque es un espectáculo que es muy conocido en Canarias y lleva muchas horas de preparación», reconoce.

La noche de fuegos, lo más esperado de la celebración. / Cober

Señala que «todos los disparos son digitales» y avanza que «hay efectos nuevos» pues precisamente esas innovaciones en el diseño son las que aguarda el público. «La gente está esperando que el espectáculo sea diferente al del 2019», dice sobre un cita en la que se quemaron 480 kilos.

Destaca que pese a ser una empresa consolidada «es un reto» porque «son espectáculos que te motivan a diseñarlos y expandirte». Y apunta que, en su empeño por « innovar», este año «vamos a grabar todo el show con drones». Apunta que «hemos pedido los permisos» para hacer «un video reportaje» que les va a permitir «ver la secuencia de todo el fuego para después hacer un montaje». Algo que reconoce despierta su curiosidad «porque puede que nos des secuencias que no vemos».

Un equipo de nuve personas ha trabajado en los preparativos de los fuegos. / cober

El PP critica la contratación de bomberos privados

El PP en el Ayuntamiento de la capital grancanaria denuncia que «el PSOE, antes de que los ciudadanos lo desalojen del Gobierno local, deja el Ayuntamiento hecho un solar por dentro, y la seguridad es uno de los más graves ejemplos».

Asegura que «nunca antes hasta la llegada del PSOE se había contratado a bomberos privados para eventos, lo que implica que estamos pagando dos veces por lo mismo: la plantilla y medios materiales del cuerpo de bomberos y la empresa privada por no tener capacidad de usar los medios públicos que ya los ciudadanos sufragan».

La formación politica propone para hacer frente a la actual situación «reforzar los cabos y sargentos de bomberos con urgencia, incorporar a los 30 interinos que han quedado fuera de la formación que actualmente reciben los 31 bomberos nuevos y actualizar los recursos materiales más urgentes como los chaquetones de intervención, las botas o las cámaras térmicas».

Por último, apunta que «los eventos de la ciudad no pueden estar siempre pendiendo de un hilo por falta de policías o bomberos. La organización interna de los servicios y la previsión son obligatorios en cualquier gobernante medianamente bueno».