Vista de las oficinas municipales en la calle León y Castillo. / JUAN CARLOS ALONSO

El Ayuntamiento trabaja en la protección de 393 familias y 657 menores en el mes de febrero

Los servicios sociales tramitan la declaración de riesgo de 262 familias y 463 menores para conseguir que los niños se queden con sus padres

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La unidad de Infancia y Familia de los servicios sociales municipales trabajó en febrero pasado con 393 familias y 657 menores con el fin de ofrecerles un paraguas social y garantizar la satisfacción de todas sus necesidades básicas, tanto físicas como psicológicas, formativas y biológicas.

Los 52 profesionales que forman parte de la unidad de Infancia y Familia fueron de los pocos trabajadores del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria que durante el confinamiento mantuvieron el cien por cien de su trabajo de modo presencial. En febrero de este año, valoraron la situación social de 574 familias (+33 con relación a los datos de enero) y 803 menores (+30), de acuerdo con los datos ofrecidos por la concejala de Servicios Sociales, Carmen Luz Vargas.

El fin de estas valoraciones es determinar, mediante un análisis especializado, si estas personas se enfrentan a un horizonte de desprotección. La indagación suele iniciarse por peticiones de la fiscalía, de otras instituciones, de colegios, centros de salud y a través de avisos ciudadanos. Y el aumento de la carga de trabajo no debe entenderse como un signo negativo, sino como una muestra de una mayor sensibilización de los ciudadanos y administraciones ante posibles casos de desamparo de otros miembros de la comunidad.

Cierre o continuidad

No todas las valoraciones acaban con la intervención de los servicios sociales municipales. Siguiendo los datos de febrero, un 68,5% de los expedientes continúa su tramitación. Así, muchos casos se cierran porque las familias y los menores no requieren de ayuda o se derivan a otros recursos externos.

Los que mantienen el curso que marca el programa de intervención familiar se derivan a los equipos de prevención o riesgo, en función de la gravedad de la situación de cada familia o menor. Así, en el caso de la situación de riesgo se genera una respuesta con mayor profundidad y con un seguimiento más exhaustivo, mientras que en el de prevención se ofrece una asistencia también concreta, pero más puntual.

Volviendo a los expedientes gestionados en febrero por el equipo de Infancia y Familia, pasaron a prevención 131 familias y 233 menores (23% y 41% de los supuestos valorados respectivamente), mientras que otras 262 familias y 423 menores fueron etiquetados como de riesgo (46% y 74% de los casos atendidos por los trabajadores sociales).

El dato

  • 384. Es el número de menores declarados en riesgo por los servicios sociales municipales en febrero. A ellos hay que sumar otros 39 que se encontraban en tramitación. Esta cantidad es algo inferior a la que se registró en enero, que fue de 398 más otros 48 en tramitación.

La declaración de riesgo es un elemento de protección que adoptan las administraciones para preservar el entorno familiar. No se trata, por tanto, de la antesala del desamparo, como se suele creer, sino que tiene como objetivo que los niños permanezcan con sus padres. De hecho, el desamparo solo se impulsa cuando el menor corre peligro.

Los indicadores de riesgo se activan cuando se detecta que existen necesidades básicas vulneradas y se trabaja con las personas afectadas hasta que desaparezcan las causas que han provocado la declaración de riesgo.

Por distritos

La realidad muestra diferencias en cuanto al territorio municipal. Así, con relación a los datos del pasado mes de febrero, el distrito de Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya fue el que más casos de familias en intervención generó, con un total de 113 (casi un 29% del total). En el caso de los menores en esta misma fase del tratamiento, la mayoría se identificó en el distrito de Vegueta-Cono Sur-Tafira, con 150 (casi un 23%).

En cuanto al trabajo en prevención, los registros municipales demuestran que en el mes pasado la mayor parte de los expedientes de familias y menores se concentraron en el distrito Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya. Respectivamente, hubo 39 (casi el 30%) y 72 casos (casi el 31%).

Por último, en la etapa de riesgo, el número mayor en cuanto a familias fue en Tamaraceite-San Lorenzo-Tenoya, con 74 (28%); y en menores fue en Ciudad Alta, con 115 (27%).