Colocación de la primera piedra del último edificio de la regeneración urbana de Tamaraceite. / C7

El Ayuntamiento inicia la construcción del último bloque de la reposición de Tamaraceite

El plan de regeneración urbana se inició en el año 2008 y tenía que haberse concluido en torno al 2015

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

Tamaraceite afronta la recta final de su reposición, un proceso de transformación urbanística que se inició en 2008 para tratar de mejorar las condiciones de habitabilidad y vida de unas 377 familias. Debería haber estado concluido en torno a 2015, pero los incumplimientos del Estado fueron lastrando el proyecto hasta la actualidad. Este miércoles las autoridades colocaron la primera piedra del último edificio, un bloque de 76 viviendas, que abrirá sus puertas a los últimos beneficiarios de la actuación en 2023. La regeneración prevista, no obstante, necesitará un año más para construir una gran plaza de 4.000 metros cuadrados en lo que fue el corazón del grupo del Patronato Francisco Franco.

El alcalde de la ciudad, Augusto Hidalgo, presidió el acto oficial del inicio de las obras de construcción de este edificio, situado en la zona de Tamaraceite Sur. «Eran 44 bloques de chabolismo vertical», se refirió al antiguo barrio que ha ido cayendo bajo la piqueta, «era un estigma para Las Palmas de Gran Canaria y estigmatizaba a una población que llevaba décadas pidiendo las mejoras de sus condiciones de vida».

Los edificios fueron construidos en 1967. En aquel momento se levantaron 304 viviendas sobre un solar cedido por la ciudad. Cuatro años después, se sumaron otras cincuenta. Pero la baja calidad de los materiales empleados propició un deterioro de los bloques al que se quiso poner fin en 2008, cuando se acordó el inicio del proyecto de regeneración urbana de Tamaraceite. Antes, entre 1993 y 1997, las instituciones invirtieron 1,5 millones de euros en la rehabilitación de las viviendas, pero las obras no mejoraron las condiciones de habitabilidad de los pisos.

Así, las cosas, se pone en marcha el plan de reposición. Las primeras dieciocho familias realojadas tuvieron que esperar tres años, hasta 2011, por las nuevas casas. Entre 2104 y 2015 se sumaron diez más. Y desde entonces se han entregado otras 226.

Imagen del solar donde se levantará el edificio. / C7

Cuando finalice la regeneración urbana, 377 familias (las 354 iniciales más las 23 que vivían en condiciones de semichabolismo en los bajos de los edificios que se tiran) habrán cambiado sus casas y sus condiciones de vida gracias a una inversión que rondará los 37 millones de euros. Este dinero ha sido aportado por el Estado (35%), el Gobierno de Canarias (30%), el Ayuntamiento (25%) y los vecinos (10%).

El alcalde defendió el impulso dado al plan de regeneración durante sus dos mandatos, en especial gracias a la que buena situación financiera del Consistorio ha permitido que el Ayuntamiento haya ido adelantando el dinero sin tener que esperar a la firma de los convenios para la llegada de los fondos procedentes de otras administraciones. «En estos seis años y medio hemos ido tirando bloque a bloque, reponiendo las viviendas por otras con la mejor calidad arquitectónica posible y cambiando la fisonomía de Tamaraceite», añadió el alcalde, quien defendió que la actuación se había realizado en un «tiempo récord».

Para la subdelegada del Gobierno en Canarias, Teresa Mayans, la clave de la buena marcha de este proyecto ha sido la colaboración entre las administraciones. «Esta regeneración que ha hecho Las Palmas de Gran Canaria es un ejemplo a seguir por otros municipios», expuso.

En la misma línea se manifestó el concejal de Urbanismo, Javier Doreste, quien señaló que Tamaraceite se está convirtiendo en una nueva centralidad.

Por su parte, la directora del Instituto Canario de la Vivienda, Maribel Santana, destacó el esfuerzo del Gobierno de Canarias en materia de renovación de viviendas. Y avanzó que en breve se firmará una cuarta fase de la rehabilitación de la Vega de San José, con doscientas nuevas viviendas y una aportación de dos millones de euros; y el impulso al proyecto de regeneración verde en La Paterna.