Ejercicio de tiro de la Policía Local capitalina. / C7

La capital adjudica el campo de tiro de la Policía, que estará listo tras nueve meses de obras

Contratación propone la adjudicación a la empresa Pérez Moreno, la única que presentó oferta, por un importe final de 2,12 millones de euros

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA Las Palmas de Gran Canaria

La Mesa de Contratación acaba de proponer la adjudicación de la construcción del campo de tiro de la Policía Local a la empresa Pérez Moreno por un importe final de 2,12 millones de euros.

La constructora fue la única mercantil que presentó una oferta al concurso abierto por parte del Ayuntamiento. El importe de adjudicación supone un 0,12% de porcentaje de baja respecto al presupuesto base de licitación.

La construcción del centro de formación para prácticas de tiro e intervención de la Policía Local requerirá de unos nueve meses de obras, con lo que no estará operativo hasta el mes de abril o mayo, aproximadamente.

LA INSTALACIÓN

  • 2 campos de tiro. Uno para arma corta y de combate, con doce blancos giratorios. Y otro para arma corta, larga y vehículos, con 15 blancos.

  • Galería de tiro. Tiene una superficie de 1.610 metros cuadrados. Ahí van 20 puestos.

  • 'Killing House'. Es una nave de 227 metros cuadrados para el entrenamiento de asalto a edificios. Habrá un blanco por habitación.

  • Nave. Aquí irán las oficinas, aula de formación, vestuario, taller de armas...

Los trabajos se iniciarán con la retirada de todos los neumáticos existentes, para su posterior depósito en las instalaciones de un gestor autorizado, y el desbroce y limpieza de todo el terreno.

También habrá que tirar las antiguas galerías militares y la retirada de un techo de planchas de uralita que está junto a un cuarto y un baño, que ahora serán demolidos.

La intención del Consistorio es «realizar unas instalaciones para entrenamiento y formación en tiro, con galerías exteriores e interiores de uso polivalente, en el antiguo acuartelamiento Soldado Manuel Lois, situado en el barranco de Las Majadillas».

En la memoria se especifica la necesidad de contar con este operativo adaptado a las necesidades de formación policial, pero también a las exigencias ambientales. «En el municipio de Las palmas de Gran Canaria no existen centros de entrenamiento de tiro para la plantilla de efectivos policiales que están en servicio, y las existentes en el resto de la isla de Gran Canaria están anticuadas y deterioradas, o no ofrecen las suficientes medidas de seguridad, además de ser altamente contaminantes por encontrarse en espacios abiertos y no contempla la recuperación de proyectiles para evitar que el plomo de los mismos contamine el terreno y, por ende, los acuíferos subterráneos», se detalla.

El proyecto ha elegido las antiguas instalaciones de Infantería de Marina porque «disponen de una protección natural al encontrarse en dentro del barranco de Las Majadillas, sin asentamientos urbanos» alrededor.

Además, esto « elimina el problema de la contaminación acústica y simplifica la necesidad de protecciones».

Así serán las medidas de protección

El nuevo campo de tiro se ha proyectado con unos muros de hormigón armado de veinte centímetros de espesor y 2,5 metros de altura, «revestidos con madera para evitar los rebotes (...) y favoreciendo su recuperación posterior». Estos tableros contrachapados tendrán un espesor de entre 18 y 22 milímetros de fondo.

En cuanto a los espaldones, que son los elementos diseñados para detener los proyectiles, serán de muros de hormigón con tierra, formando un talud de 45 grados.

Prácticas de tiro por parte de una agente de la Policía Local. / C7

Los agentes de la Policía Local tienen que realizar prácticas de tiro cada seis meses ya que están obligados a portar armas de fuego en sus patrullas. En la capital, las pistolas se incorporaron al equipamiento en 1998.

Hasta 2018, los policías se formaban en una galería de tiro privada que está muy cerca de la que va a construir ahora el Ayuntamiento. Sin embargo, la aparición de problemas con los pagos, cerró esta vía.

Luego se consiguió el permiso para que el Ejército abriera uno de sus seis campos de tiro de La Isleta. Pero aquí las denuncias de algunos sindicatos policiales ante la Inspección de Trabajo acabaron por interrumpir esta colaboración. Desde entonces, los policías han estado acudiendo a la galería del Cuerpo Nacional de Policía de manera puntual.