Avesar, sin alternativa para el reparto de alimentos en Arenales

Este domingo venció el plazo que tenía la asociación para abandonar el local en el que atiende a 236 familias sin recursos. Carece de alternativa hasta que se efectúe su traslado a un espacio municipal.

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ

La Asociación Vecinal y Solidaria de Arenales, Avesar, vuelve a enfrentarse a una situación crítica. Este domingo se venció el plazo de dos meses que los herederos de Antonio Rodríguez le dieron para dejar el local la calle Alfredo S. Pérez cuyo alquiler venía costeando de forma desinteresada desde diciembre de 2017 el fuera presidente de Rodrigonsa, fallecido en abril.

Ante la imposibilidad de dejar el referido espacio al carecer de una alternativa que les permita seguir prestando atención a 236 familias con dificultades del barrio de Arenales, el presidente de Avesar, José Antonio Silva, remitió el viernes un correo a los herederos del desaparecido empresario para, en primer lugar, agradecer lo que han hecho por esta entidad sin animo de lucro, pero también para exponerles su situación.

Así, les comenta en este escrito que su «compromiso» con los beneficiarios de Avesar «no es otro que el de asegurar la entrega de alimentos, la búsqueda de medios para su inserción laboral y social y cualquier tipo de ayudas para paliar su situación de exclusión» y que para ello «necesitamos un local». Algo que dice el empresario entendió y «se comprometió personalmente en ayudarnos».

Añade que comprende que como herederos «no tienen la obligación de asumir los compromisos» adquiridos por Antonio Rodríguez y les pide «disculpas por todas las molestias e inconvenientes causados».

Apunta que confiaba en que los dos meses de margen que le dieron en mayo fueran suficientes para que se produjera el traslado a un local municipal ubicado en la calle Aguadulce, pero no ha sido así. «Entendemos y respetamos las acciones que quieran llevar a cabo», concluye.

El presidente de Avesar manifestó también este lunes su preocupación porque «ya estamos ilegales» en el local y «acabamos de recibir 7.000 kilos de comida» del Banco de Alimentos. Dijo que creía que a estas alturas la asociación ya se habría trasladado a las dependencias municipales de Aguadulce 21, cesión a la que se comprometió Inmaculada Medina.

La edil de Fomento, por su parte, quiso recordar, en primer lugar, «que el problema de Avesar es que ellos estaban en un local de Santa Teresita dando la misma labor que ahora y fue la propia iglesia la que les dijo que tenían que abandonar».

Añadió que tras morir Antonio Rodríguez se quedaron sin su ayuda para el alquiler del espacio que aún ocupan y que ella se comprometió a que una vez «los trabajadores del IMD» se fueran a La Minilla y en su oficina de la Casa del Marino se realojara «la gente de Salud Pública», Avesar «ocuparía el local de Aguadulce» en el que se venía prestando ese servicio. Pero señaló que el traslado se ha retrasado por unas obras, «el personal de momento sigue allí» y «yo no puedo cerrar un servicio que se presta a la ciudad».