Así será la ciudad tras la pandemia: patineta pública y supermanzana

El Ayuntamiento impulsa cambios en la movilidad de la nueva normalidad. Habrá manzanas en las que solo podrán circular sus vecinos. Las calles de un carril de toda la ciudad se convertirán en zonas 30 con prioridad de paso de peatones.

Javier Darriba
JAVIER DARRIBA

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria está diseñando ya el nuevo modelo de ciudad post-coronavirus. De acuerdo a las recomendaciones de los expertos, se trata de ganar espacio peatonal para evitar aglomeraciones y apostar por el transporte público, no solo colectivo sino también individual. Los plazos que baraja el concejal de Movilidad, José Eduardo Ramírez, es que la transformación urbana se realice «entre este año y el que viene». Se trata, dice, de «apostar por una ciudad que además de ser sostenible, sea saludable, potenciando la movilidad peatonal, en bicicleta o en vehículo de movilidad personal».

Todo el proyecto de movilidad pivota en la ampliación de las zonas 30, aquellas áreas en las que el peatón tiene prioridad de paso en cualquier punto de la calzada y en las que los vehículos no pueden circular a más de 30 kilómetros por hora. Estos espacios ahora engloban a 73 calles.

La propuesta pasa por la creación de 12,5 nuevos kilómetros de zona 30 en la ciudad,. Esta actuación ha comenzado ya en las calles Zorrilla, García Morato, Carlos M. Blandy, Sargento Provisional (hasta la zona de Infecar), Paseo de La Cornisa, Avenida de Escaleritas y puente de Escaleritas.

Luego se harán en la Avenida Mesa y López desde la Plaza de España, la calle Habana, Federico García Lorca y Pintor Juan Guillermo. El tercero paso incluye el Paseo de San Antonio y las calles Mariucha y Zaragoza. Y el cuarto eje atañe a Juan de Quesada y Real de San Roque. Pero la idea es seguir por La Isleta, La Minilla, Altavista, Schamann, La Feria, El Batán, Zárate o Pedro Hidalgo.

La importancia de las zonas 30 radica en el hecho de que en ellas se permite la circulación de patinetes y bicis, los dos vehículos con los que se quiere salvar el desnivel entre la parte alta y la zona baja.

Por eso, el Ayuntamiento ya ha encargado a Sagulpa, la sociedad municipal de aparcamientos, que ponga en marcha el servicio de patinetas público. Se trataría de una oferta vinculada a la Sitycleta -el sistema de préstamo de bicicletas- de tal forma que los patinetes eléctricos se podrían coger y dejar en las estaciones de las bicis. Para ello, habrá que ampliar las bases actuales y colocar nuevas, sobre todo en la parte alta de la ciudad, que se quiere conquistar con vehículos de movilidad personal por la facilidad que tienen para subir las cuestas. Sagulpa ya ha contactado con varias empresas del sector y ha revisado las experiencias de otras ciudades. Aunque no hay ninguna decisión sobre la inversión o el número de unidades, se ha descartado ya el sistema que permite dejar los vehículos en cualquier lugar y se está trabajando con el modelo de anclajes, es decir, que los patinetes se cogerán y dejarán en las estaciones.

Todavía no se sabe si habrá un precio único para estos vehículos y las bicis o si se opta por precios distintos.

Junto a ello se trabaja ya en la implantación de los siguientes carriles bici en las próximas semanas: calle Churruca, Avenida Juan XXIII hasta Cayetana de Lugo, calle Nicolás Estévanez hasta el parque de Santa Catalina, y la conexión de la calle Alfonso XII con la Plaza de la Feria. Se ganarán dos kilómetros nuevos de carriles bici.

En paralelo, se empezará a apostar por las supermanzanas, en cuyo interior se ganará espacio para el peatón y en las que se reducirá la velocidad de circulación de los vehículos motorizados -los de los residentes pues son los únicos autorizados a pasar- a 10 kilómetros por hora. El Consistorio quiere traer el modelo de supermanzana que se aplica en otras ciudades como Barcelona. En la ciudad condal se han creado zonas pacificadas de tráfico en los que está prohibido el tránsito vehículos motorizados, salvo el de los propios residentes, y se limita su velocidad a diez kilómetros por hora. Esto devuelve el espacio al vecino (más del 70% de la superficie que hoy ocupa la movilidad motorizada), reduce el ruido del tráfico y disminuye la contaminación, facilitando los desplazamientos a pie y en bicicleta. El anteproyecto en que trabaja el área municipal de movilidad trata de aplicarlo a la supermanzana que forman las calles Luis Antúnez, Blasco Ibáñez, Valencia y Manuel González Martín. Se trata de una superficie de algo más de 35.000 metros cuadrados en los que, salvo para los residentes, no se permitirá el tránsito del vehículo privado. Esto afectaría a la circulación de las reseñadas calles así como a los tramos de Italia, Ingeniero Salinas y Alfredo Calderón que quedan en su interior. No se instalarán cámaras para controlar el acceso.

Todo se remata con la creación de nuevos carriles guagua en la Bajada de Mata (con un poco más de un kilómetro), la Avenida José Mesa y López (800 metros), la calle Juan Manuel Durán (685 metros), Juan Carlos I (sentido subida), Escaleritas y Tamaraceite. Todo ello se hace a costa de un carril de circulación del coche en todos ellos. Además, se quitarán los retranqueos de las paradas para dejar más espacio a los peatones cuando esperan la guagua.

También se instalarán 128 aparcabicis -algunos en los aparcamientos públicos- y 500 estacionamientos para motos.

En cuanto a la movilidad peatonal, se trata de ganar espacio para el peatón y evitar que la gente se acumule en las aceras. Son medidas provisionales que estarán vigentes todos los días de la semana. Así, en León y Castillo, entre Juan XXIII y Julio Luengo, se eliminará el carril de circulación más próximo al Ayuntamiento para que la gente vaya también por la calzada y se desahogue la avenida marítima. o líneas de aparcamiento.

La apuesta del área de movilidad también pretende exportar una experiencia similar a la calle Albareda, también mientras dure esta situación. En este caso, se quitará la línea de aparcamientos para ganar espacio para los peatones. Con ello, se pretende dar espacio a las personas que van por Las Canteras, en especial para los que optan por hacer deporte y buscan un espacio más libre.

Además, se procederá durante los domingos al cierre de calles completas para facilitar el desplazamiento y la práctica deportiva a pie, en especial en las zonas con mayor afluencia. Así, se cerrarán al tráfico las calles Fernando Guanarteme, como descarga de Las Canteras, y el Paseo de La Cornisa, en la ciudad alta. Habrá que esperar hasta el domingo 24 de mayo para ello ya que todo esto necesita el diseño de un nuevo dispositivo policial y de balizamiento.