El ascensor que conecta Obispo Romo y el Barranquillo Don Zoilo será uno de los primeros en repararse. / JUAN CARLOS ALONSO

Los ascensores y escaleras de la capital gran canaria estarán en uso a final de la primavera

El próximo lunes 30 arrancan los trabajos de reparación en el Canódromo y Primero de Mayo. La previsión es que el 16 de junio estén todos operativos

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

El Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria prevé que, el próximo 16 de junio, el conjunto de ascensores panorámicos y escaleras mecánicas, que existen en la ciudad y en la actualidad no funcionan, se encuentren operativos en virtud del nuevo c ontrato de mantenimiento adjudicado el pasado otoño a la empresa Thyssenkrupp, por un plazo de tres años y con un coste de 1.706.336,49 euros con cargo de los fondos del Plan de Cooperación del Cabildo.

Se trata de 14 estructuras de movilidad vertical -8 escaleras mecánicas, 4 ascensores, una rampa y una plataforma de elevación- que salvo en el caso de Las Rehoyas, que ha experimentado reparaciones puntuales aunque en estos momentos lleva más de un mes de nuevo averiado, se encuentran sin uso desde hace años, en la mayoría de los casos víctimas de la falta de manteniendo y del vandalismo.

La reparación y puesta en marcha de estos elementos arrancará el próximo lunes 30 de enero. Una intervención que no se pudo iniciar de manera inmediata después de que la adjudicataria culminara el diagnóstico que hizo de cada una de ellas, iniciado tras el verano, debido «al retraso en la recepción de materiales» por los problemas de suministro que se derivan de la guerra desatada tras la invasión rusa de Ucrania, se informa desde el departamento de Urbanismo del Consistorio capitalino.

Escaleras mecánicas de Primero de Mayo a San Nicolás. / juan carlos alonso

Así, el ascensor panorámico del parque del Canódromo, que salva el desnivel de 21 metros existente entre Obispo Romo y el Barranquillo Don Zoilo; y los dos tramos de escaleras mecánicas que conectan Primero de Mayo con la calle Domingo Guerra del Río, en la parte baja del risco de San Nicolás, van a ser las primeras instalaciones sobre las que se va a actuar de manera simultánea, reparando, rehabilitando o reemplazando sus elementos, en función de las necesidades.

Escaleras mecánicas de San José. / juan carlos alonso

La siguiente intervención marcada en el calendario de la adjudicataria es el arreglo de las escaleras mecánicas que unen la calle Miguel Servet con Tajinaste y Centauro, acercando San José y San Juan, que se acometerá desde el 20 de febrero.

Escaleras mecánicas y rampa en San Antonio. / juan carlos alonso

También en febrero, en concreto el día 27, empezará la reparación de otras dos de estas estructuras de movilidad vertical, de forma paralela. En concreto, las dos escaleras mecánicas y la rampa que van desde el Paseo de Chil a San Antonio, y en el ascensor panorámico del parque de Las Rehoyas, que conecta las calles Agustina de Aragón, en Schamann, y Fortunata.

Ascensor de Las Rehoyas. / arcadio suárez

La siguiente actuación prevista se ha fijado para el 16 de marzo, cuando comenzará la rehabilitación del ascensor panorámico de cuatro paradas de la calle Miguel Servet, en el barrio de San José.

Ascensor de San José. / juan carlos alonso

Por último, el 10 de abril se contempla iniciar los trabajos de reparación de los tres tramos de escaleras mecánicas y el ascensor de dos paradas que se encuentran en el núcleo de Lomo Verdejo.

Ascensor y escaleras de Lomo Verdejo. / arcadio suárez

El objetivo, según se apunta desde el área de Urbanismo, es que a finales de la primavera estos elementos recuperen su operatividad, atendiendo a los seis meses de plazo que se recoge en el pliego del nuevo contrato de mantenimiento.

Además, esta intervención conlleva la instalación de un sistema de vídeo vigilancia mediante cámaras que dispondrá de control remoto, como el existente en las escaleras mecánicas de La Cícer, las únicas estructuras de movilidad vertical que funcionan en la capital y que se incluyen en un contrato diferente.

Este sistema, como explicó el edil Javier Doreste en la presentación del nuevo contrato, en agosto pasado, permite detectar posibles averías e intervenir a distancia, además de que ejerce un efecto disuasorio de cara a posibles actos vandálicos.

Hay que recordar que el primero de estos elementos que estrenó la capital grancanaria fue el ascensor de Las Rehoyas, en el año 2003. No sería hasta ocho años después cuando se inició la instalación de nuevas estructuras en diferente puntos.

Así, entre marzo de 2011 y julio de 2012 se inauguraron infraestructuras destinadas a mejorar la conectividad y salvar los problemas de movilidad en zonas como San Nicolás, Lomo Verdejo, Schamann, San José o San Antonio. La fórmula elegida fueron ascensores panorámicos o escaleras mecánicas y la combinación de ambos, según las necesidades. Pero su vida útil fue corta.