Los vecinos advierten del peligro que supone el estado de la vía. / COBER

«Cuando anuncian lluvia, aquí nadie duerme»

Vecinos de Ladera Alta denuncian el estado del único acceso a unas 50 viviendas. «El Ayuntamiento dice que es privado», critican

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

«Cuando anuncian lluvia, aquí nadie duerme». Así resume Dunia Déniz, vecina de la calle La Peña, en el barrio de Ladera Alta, la inquietud con la que vive el medio centenar de familias que reside en ella y en las que se encuentran debajo, debido al deterioro que presenta la única vía que tienen para acceder con sus vehículos desde Mariquita Jiménez.

«Esta carretera es lo peor», afirma sobre una vía salpicada de grandes baches que ponen a prueba la habilidad de los conductores y la integridad de los vehículos. «Se me rompió el cartel», pone a modo de ejemplo de lo que afrontan «desde hace años» los residentes en esta parte del municipio capitalino.

«Hemos hecho escritos al Ayuntamiento y al Diputado del Común, que nos contestó que no podía hacer nada porque esto es privado», dice sobre los terrenos por los que transita este acceso.

«Dicen que todos estos solares son de un banco, pero no sabemos de cuál», expone José Álvarez, que señala que, sin embargo, tras las fuertes lluvias que se registraron en la zona «hace dos años» y que provocaron la acumulación de tierra, «fue un tractor del Ayuntamiento el que vino a retirarla».

Añade que «luego pusieron tierra» sobre la carretera que los residentes reclaman se acondicione, pero con las siguientes lluvias ha ido desapareciendo. «El agua se lleva toda la tierra y se quedan las piedras y eso destroza los coches» dice señalando los «socavones» que dan a esta vía el aspecto de una zona minada y que presenta « grietas» que teme aumenten si se producen nuevas precipitaciones «ahora en invierno».

Arriba, imagen del barrio. Sobre estas líneas, fotos tomadas por los vecinos. / Cober / C7

José Pérez explica que lleva 62 años viviendo en Ladera Alta, «que son los tengo», y recuerda que este acceso « se hizo hace un montón de años para poder bajar los tubos de las alcantarillas, pero esto siempre ha sido privado».

Un alcantarillado que, apostilla José Álvarez, «hizo el Ayuntamiento en zona privada». Añade que también en su calle, La Peña, él paga «la carretera en la contribución», como el resto, pero que ni él ni sus vecinos «pone pegas» para que todas puedan entrar en sus coches.

Señala que es imperiosa la necesidad de reparar la entrada desde la calle Mariquita Jiménez pues es el que utilizan todos los vecinos pues el acceso por la parte de bajo del barrio, en la entrada por Casa Ayala, «está peor todavía peor».

Incidencias

Dice que la necesidad de arreglar esta carretera les hizo plantearse costearla entre los afectados. Pero apunta que desde el Consistorio se les ha advertido que no pueden hacer nada para mejorar las condiciones de este acceso porque no es de titularidad municipal. La misma razón que señala esgrime la entidad local para no intervenir. «No hacen nada pero tampoco nos dejan hacer a nosotros», se lamenta pues explica lo complicado que resulta transitar por este camino «sobre todo cuando llueve». Y relata los percances que han sufrido vecinos que se han visto a un tris de caer ladera abajo.

«Me vi a nada de caerme y me tuvieron que remolcar el coche», relata Estrella Déniz al volante del furgón con el que casi se precipitase por la ladera, «después de las lluvias fuertes que hubo», dice en referencia al temporal Hermine.

«Aquí no pasa una desgracia porque no está de Dios», comenta Rafaela Falcón, que recuerda que ni los Bomberos, en el temporal de 2020, quisieron acceder a la zona con sus vehículos. «Bajaron caminando», corrobora José Álvarez.

« El cartero se cayó dos veces, el pobre, con la moto, y la ambulancia no quiere bajar», añade Rosa Suárez. Sin embargo, dice, «hace 20 días estuvo el alcalde aquí y se pasó todo por el arco del triunfo, porque dice que esto es privado. Y como es privado, tenemos derecho a matarnos».

Propiedad

Además, asegura que nunca ha visto aviso alguno en la zona advirtiendo que esos terrenos tengan dueño. «Llevo aquí 40 años y nunca he visto un cartel que diga que esto es privado o que se prohíbe el paso», dice.

«Esta carretera lleva más de 20 años y hay unos derechos adquiridos», considera Pepe Jiménez, quien añade que «este alcalde no hace nada».

Rosa Suárez comenta que «es el único acceso que tenemos a las casas» y que le reclamó alcalde «que nos buscara soluciones pero nos dijo que hacer un muro de contención le costaba muy caro». «Que eso era un lujo», añade Rafaela Falcón.

Pero Rosa Suárez insiste en reivindicar la mejora de una vía en la que ella misma protagonizó un percance, unas dos semanas atrás, cuando el coche «se me quedó en un bache a la diez de la noche» en una zona en la que no existe alumbrado. Por fortuna, señala, recibió ayuda de su hija.

Servicios

Esta vecina lamenta que no se les den los servicios que demandan «porque nosotros pagamos nuestros impuestos».

Rafaela Falcón también incide en que pagan y no reciben servicios. «Pago casi 550 euros de contribución que lo tengo fraccionado para pagar mensual porque no me alcanza», se queja.

José Álvarez expone que lo único que piden es que «acondicionen la carretera para entrar y salir y que puedan acceder los servicios mínimos».