Los vecinos que carecen de conexión a la red de alcantarrillado realizan sus vertidos al risco. / COBER

Un alcantarillado que no llega

Vecinos de Padre Francisco Rodríguez Pérez, en San Nicolás, exigen que se ejecute el proyecto más votado de los Presupuestos Participativos de 2018. El Consistorio asegura que está en Contratación

Rebeca Díaz
REBECA DÍAZ Las Palmas de Gran Canaria

V ecinos de los números impares de la calle Padre Francisco Rodríguez Pérez, en el risco de San Nicolás,denuncian los importantes problemas que les genera no contar con una conexión a la red de alcantarillado, que van desde filtraciones de aguas fecales a malos olores, pasando por la presencia de roedores e insectos.

Recuerdan que esta actuación fue el proyecto más votado en los Presupuestos Participativos de 2018, los primeros impulsados por el gobierno local en su anterior mandato, pero denuncian que sigue sin ejecutarse y temen que el dinero destinado al mismo finalmente se invierta en otra iniciativa.

Desde el Ayuntamiento, fuentes autorizadas aseguran que el proyecto de conexión al alcantarillado en esta zona alta del risco capitalino «no está descartado» y que s e encuentra «redactado y presupuestado».

Añaden las mismas fuentes que la iniciativa «se encuentra en Contratación, como otros muchos proyectos» y que «se prevé que salga lo antes posible». Aclaran que entró en el Consistorio «en el año 2019» y que se ejecutará desde la Unidad Técnica del Agua.

Sin embargo estas explicaciones no convencen a quienes se reconocen cansados de una situación impropia de una ciudad del siglo XXI. «Nadie se cree eso», afirma I srael Medina, presidente de la asociación vecinal y cultural Cofiris de San Nicolás, entidad que junto al colectivo A mi Risco, impulsaron el proyecto e informaron a los vecinos en su día de la importancia de respaldar con su voto lo que consideran una necesidad para el barrio, ya que «la gente vierte directamente a la ladera, al risco» a través de unos tubos.

«El alcalde estuvo aquí el otro día y dijo que estuviéramos tranquilos, que se iba a hacer. El concejal de Participación Ciudadana, lo mismo. Pero ¿cuándo lo van a hacer, si les queda año y medio?», plantea el portavoz vecinal.

Añade que «los vecinos están cansados porque les cobran la parte proporcional del IBI y 40 años que llevamos sin alcantarillado en el lado impar», apunta no solo como representante de los residentes sino como parte implicada ya que la vivienda de sus padres se ubica en ese lado.

Rosalía Santiago tampoco oculta sus dudas de que el proyecto finalmente vea la luz. «Había un dinero que estaba para ese alcantarillado. Pero ¿dónde está ese dinero? Desapareció», dice esta vecina de Padre Francisco Rodríguez Pérez perjudicada por la falta de este servicio. «La periferia no contamos», asegura.

Los vecinos afectados denuncian filtraciones y malos olores. / Cober

Se queja de los inconvenientes que afrontan quienes viven en su lado de la calle por no tener conexión a la red. «No hay derecho a tanto descaro, nosotros padeciendo y pagando el IBI», lamenta. Y denuncia que no pueden «abrir la ventanas por el mal olor», además de que tienen filtraciones «del lado par».

María del Mar Vega conoce el problema de las filtraciones de aguas fecales de primera mano pues las sufre en la que es su vivienda desde hace 46 años, en una planta baja de uno de los inmuebles de lado impar de esta vía del risco. «La pared del baño se me está cayendo por detrás», dice sobre una de las zonas de su casa más afectadas por esta circunstancia.

«La cloaca la tengo debajo de mí», dice en alusión a los tubos por los que vierten directamente al barranco. Apunta que «es un problema de todos los vecinos de este lado de la calle» pero en su caso la situación se complica al ser un bajo y dar a la ladera. «El otro día me entró una rata», dice como ejemplo del problema de salubridad que afronta por la falta de este servicio.

Además, explica que debido a esos vertidos fecales en la zona proliferan las cañas, que se han convertido un problema y entran por las tuberías.

Israel Medina comenta que esto último se ha comunicado convenientemente al Ayuntamiento, pero «no vienen a limpiar porque dicen que el personal corre peligro y no hay EPI». Y critica que haya «dinero guardado en los bancos, hay dinero para todo pero para las cosas urgentes, no».

Pero también las plantas altas de Padre Francisco Rodríguez Pérez sufren « malos olores, filtraciones, bichos y humedades», como indica Ángel Luis Marrero, que habita en su segundo piso y dice que ha tenido que llenar su casa de mosquiteras.

Alexis Moreno es otro vecino con «malos olores» y presencia de «ratones e insectos»en la vivienda que habita hace 16 años, situada a nivel de la calle. «Las aguas fecales de todos los vecinos se quedan ahí», dice sobre los vertidos que permanecen en la ladera y que en muchos casos no superan «los cinco metros» de distancia de las casas. Una situación que se recrudece cuando hace viento «porque el aire entra por el tubo y sale por los bajantes, y el olor es horroroso».

En su caso, expone, tiene filtraciones del lado par y recuerda que lo que genera San Francisco también pasa por este alcantarillado, «que son tuberías antiquísimas».

Se queja de que después de tantos años sigan con este problema y dice pagar por un servicio que no recibe. «Nos cobran un alcantarillado que no tenemos», denuncia.

Israel Medina incide en que todas las aguas fecales del vecino barrio de San Francisco «llegan aquí y se conectan con una red de alcantarillado que está obsoleta», la de lado par, «que lleva otros 40 años sin arreglarse».

Apunta que esto supone « filtraciones y malos olores» que se suman a las que ya sufren «los vecinos de la parte impar».