Vista de las instalaciones de la biblioteca Miguel Hernández, en el casco. / C7

Ingenio se queda casi sin bibliotecas y las suple un tiempo con salas de estudio

La de Carrizal aún está pendiente de reabrir tras unas obras y la del casco la han empezado a desalojar por no ser compatible con el edificio en el que se encontraba

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Ingenio

El municipio se ha quedado casi sin bibliotecas municipales, al menos por un tiempo. El Ayuntamiento empezó a desalojar este lunes la única que sigue abierta, la de Miguel Hernández, en el casco, que está ubicada en el centro cultural Federico García Lorca. La concejal de Educación, Lorena Quintana, explica que el consistorio trabaja a marchas forzadas para intentar suplir esta carencia con un servicio mínimo de préstamos (solo para los libros adquiridos con la última subvención que llegó para este fin) y con la apertura de varias salas de estudio, tanto en Ingenio como en Carrizal. Espera tenerlas listas a partir de la semana próxima. Hasta que estas salas no estén operativas, la biblioteca del casco permanecerá abierta.

Los empleados estaban este lunes empaquetando los libros de la biblioteca del casco. Según pudo averiguar Somos PP, grupo de la oposición en Ingenio, el material será almacenado y custodiado en los sótanos del edificio de la piscina municipal. En todo caso, lo cierto es que estarán embalados un tiempo indeterminado. La edil Quintana fue ayer muy clara y avanzó que la biblioteca Miguel Hernández, una vez cerrada del todo, no volverá a abrir, no al menos durante bastante tiempo. Explicó que ese uso no es compatible con el edificio en el que estaba. «Este es un problema que hemos heredado de mandatos anteriores y, sin embargo, no se hizo nada». En ese sentido, cree que le ha tocado a este gobierno asumir esta responsabilidad y dice que lo hace con «valentía». Añadió que el cierre, que se hará efectivo en próximos días, fue siempre la última opción y que se llegó a estudiar el alquiler de otro local como sede, pero que al final se descartó por las obras de readaptación del recinto que habrá sido necesario ejecutar. La solución pasa por construirle un edificio propio.

En cambio, adelantó que sí podrá reabrir la biblioteca Agustín Ramírez Alemán, en el centro cívico de Carrizal. Está cerrada desde noviembre de 2019 tras desprenderse parte del falso techo de la sala. Informó de que las lamas ya ha sido sustituidas, pero calcula que no podrá estar lista para antes de dos meses, una vez se confirme el buen estado del resto de sus instalaciones.

Mientras tanto, apuntó, habilitarán una sala de estudios en la segunda planta del centro cívico de Carrizal, donde además se podrá prestar un servicio mínimo de préstamos, de unas 700 referencias, y también varias aulas que han sido cedidas al Ayuntamiento por el IES Ingenio, en Cuesta Caballero, aunque solo en horario de tarde. Las del centro cívico estarán operativas mañana y tarde y las de Ingenio, en el instituto, desde las tres de la tarde hasta las diez de la noche.

Para Rayco Padilla, de Somos PP, «es increíble que por primera vez durante la democracia Ingenio no va a contar con una biblioteca pública». Confiesa que para él fue «doloroso» haber podido «comprobar cómo empaquetaban libros para guardarlos en un sótano lúgubre». Y critica al gobierno. «Nos vendieron un pacto de progreso, y hoy comprobamos un claro retroceso en servicios públicos, educación y cultura».

Cajas repletas de libros para su traslado a un almacén municipal. / C7

La Asociación de Bibliotecarios/as y Documentalistas de Canarias mostró este lunes su preocupación por la situación que atraviesa este servicio en Ingenio. «Nos apena que un municipio de 30.000 habitantes que tenía dos bibliotecas ahora se vea sin ninguna», criticó su presidente, Ariel Brito Jiménez, que achaca «falta de previsión» a los gestores municipales. No le convence que se suplan por salas de estudio. «Es que las bibliotecas son mucho más que eso, son un lugar de encuentro con la cultura donde se organizan talleres de lectura o exposiciones, se prestan libros, se facilita el acceso a internet o se ofrece un asesoramiento por parte del bibliotecario». La sala de estudio, explica, es solo un complemento.

«No se puede parchear un servicio que es obligado por ley». Recuerda que la Ley 5/2019 de 9 de abril, de la lectura y de las bibliotecas de Canarias explicita en su artículo 4 que las administraciones públicas de las islas deberán garantizar el acceso a las bibliotecas. Y, es más, añade que en el 13 se deja claro que en todos los municipios de Canarias, con independencia de su número de habitantes, habrá de haber al menos una biblioteca pública accesible dotada de los servicios básicos y de acceso tecnológico. Y entre esos servicios está del de préstamo de libros, que en Ingenio quedará reducido a un catálogo muy limitado. Tampoco le tranquiliza que Ingenio diga que será solo por un tiempo. «Hay provisionalidades que se han eternizado». Ni comparte que el municipio pueda sobrevivir con una sola. «No es suficiente»