Un momento del izado de la bandera. / ARCADIO SUÁREZ

Ingenio celebra 70 años de la presencia del pueblo gitano

Orgullo y visibilidad. Consistorio, Cabildo y Gobierno subrayan el ejemplo del municipio en la integración de una comunidad que llegó en torno a 1950

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Ingenio

Primero llegó Juan Heredia Carmona, gitano andaluz que, en tiempos de dura posguerra, en torno a 1950, buscó otro futuro allende los mares. Recaló en Gran Canaria. Era marchante de ganado y se instaló en Carrizal. A Juan le siguieron todos los demás. En su mayoría, familias procedentes de Málaga y de Melilla. Hoy constituyen la comunidad gitana más numerosa de Canarias. Siete décadas, tres generaciones (en algunos casos cuatro), y el sentimiento de apego de un pueblo que dejó de ser nómada cuando se asentó en Ingenio. Ahora esta es su casa.

Para celebrar 70 años de integración y buena convivencia, el Ayuntamiento, el Cabildo y del Gobierno de Canarias aprovecharon la conmemoración del Día Internacional del Pueblo Gitano, que se celebra cada 8 de abril, para izar en el mástil de las Casas Consistoriales la bandera que les identifica como comunidad. Lo hicieron de la mano de una pequeña representación de los gitanos de Ingenio, entre los que figuró Antonio Heredia Heredia, nieto, precisamente de aquel otro Heredia, Juan, que puso los cimientos de esta larga presencia en Ingenio.

«Era muy, muy campechano», repetía Antonio en alusión a su abuelo. ¿Y cómo acabó en Carrizal? «Esto estaba lleno de cuarterías, de familias que vivían del campo y de los animales», apostilla, por lo que el bueno de Juan tuvo el campo abonado para lo que se le daba mejor: comerciar. «Nosotros fuimos los primeros centros comerciales que hubo en Canarias», afirma Antonio no sin orgullo. Casualmente, Juan puso la semilla, y creció, pero a él le costaba pararse quieto en un sitio y siguió buscándose la vida por esos mundos, fiel al espíritu nómada que siempre caracterizó al gitano. No en vano, muchas familias aquí asentadas han ido y vuelto de Argentina, a donde también llegó esta comunidad radicada en Carrizal de Ingenio. Hoy la conforman, calcula Antonio, más de 500 personas (otras fuentes hablan de 300). En todo caso, todas están más o menos vinculadas familiarmente. «Hay tres grandes ramas o apellidos: Heredia, Carmona y Cortés», subraya Simón Heredia. Su abuelo fue de los primeros en seguir a Juan.

«Aquí nos hemos sentido siempre muy bien acogidos», recalca Antonio. Tanto ha sido así que Ingenio ha sido considerado un ejemplo, de ahí que no es casual que este jueves Gobierno y Cabildo lo escogieran como municipio anfitrión para escenificar en Canarias una conmemoración que viene recomendada por la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP). Primero los jóvenes gitanos Miguel Fernández Cádiz y Carmen Heredia Cortés se repartieron los tiempos para leer un manifiesto en el salón de plenos y después, tras el consabido Opre Romá (una expresión en romaní, lengua gitana, que quiere decir 'ánimo o arriba gitano'), bajaron a las puertas del consistorio a izar la bandera que se instituyó, junto con el himno, en aquel congreso de Londres que un 8 de abril de 1971 reunió a representantes de la comunidad gitana llegados de todo el mundo.

El manifiesto insta a reconocer el papel de este pueblo en la historia de España, a combatir los estereotipos y las situaciones de discriminación que todavía sufren y a trabajar por su plena inclusión. Con ese fin, la FEMP pide trabajar por acciones que aumenten el éxito académico del pueblo gitano, que favorezcan su acceso al empleo y reduzcan su precariedad laboral, apostando por la incorporación de la mujer al mercado laboral, que reduzcan las desigualdades en materia de salud y que refuercen las políticas de vivienda.

Acto oficial en el salón de plenos. En el centro, la bandera gitana. / Arcadio suárez

Para Javier Bermúdez, director general de Servicios Sociales del Gobierno canario, un día como el 8 de abril ha de servir para hacer memoria histórica, «para recordar una historia difícil de la comunidad gitana, de persecución, de racismo institucional, de leyes opresoras y de exterminio también durante la Segunda Guerra Mundial», una memoria que «interpela a las instituciones a desarrollar políticas públicas que permitan seguir avanzando» en pro de la comunidad gitana. Y también dijo que es un día de «orgullo, el orgullo de ser gitano». Les agradeció el aporte de este pueblo a España y a Canarias, cuyas identidades «no se entienden sin la comunidad gitana». Para Bermúdez, «el ejemplo de Ingenio debería extrapolarse» a las islas.

En términos similares se manifestó Isabel Mena, consejera insular de Política Social, para quien el 8 de abril es «un día «para visibilizar al pueblo gitano y su realidad». Para eso, dijo, no hay mejor sitio que Ingenio, «donde la comunidad gitana forma una parte indiscutible de su historia». Recordó que fue en este municipio donde el Cabildo hizo el diagnóstico de la comunidad gitana, que recoge acciones a desarrollar en una estrategia hacia la plena inclusión y la preservación de su historia y tradiciones en la que Mena apuesta por avanzar.

Y Ana Hernández, alcaldesa de Ingenio, recordó las políticas de inclusión impulsadas por el Ayuntamiento y que «han traspasado las fronteras municipales para llegar a Europa». Tanto, que fueron propuestas «como un ejemplo de buenas prácticas por el Ministerio de Política Social del Gobierno de España». A su juicio, la ciudadanía puede estar orgullosa de que Ingenio sea «un ejemplo de integración» del pueblo gitano, una comunidad que encontró aquí «una tierra de oportunidad en la que pudieron vivir con libertad su gitanidad».