Agentes de la Brigada de Investigación de Incendios Forestales tomando muestras. / JUan Carlos Alonso

El ser humano está detrás de todos los incendios forestales de 2013 a 2021 en Gran Canaria

Las imprudencias crearon el 74%, el 23% fueron intencionados y el 3% tuvieron un origen fortuito. La primera causa fueron las quemas

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

El ser humano está detrás del 100% de los incendios forestales acontecidos en los montes de Gran Canaria durante el periodo 2013-2021 según la estadística de causalidad de estos siniestros generada por la Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF) del Cabildo.

Tres cuartas partes (el 74%) de los incendios que han tenido lugar durante esos nueve años fueron consecuencia de imprudencias por el desarrollo de distintas actividades de riesgo en ausencia de unas medidas preventivas mínimas.

Otro 23% de los fuegos fueron causados de manera intencionada o dolosa, para eliminar matorrales y generar pastos para ganado, por disputas o rencillas entre vecinos y/o por vandalismo, entre otros motivos.

El 3% restante de los siniestros investigados tienen un origen fortuito, como pueden ser los iniciados por la avería de un vehículo a motor.

Causas de las imprudencias

Dentro del primer motivo, es decir, el 74% de incendios generados por imprudencias, en Gran Canaria la primera causa son las quemas para eliminación de rastrojos, restos agrícolas y/o forestales, sin autorización y/o con incumplimiento de las condiciones de prevención.

Los miembros de la brigada son agentes de la autoridad y ejercen como policía judicial. / J. C. alonso

La segunda causa dentro de los provocados por imprudencia fue el uso de maquinaria que genera deflagración, chispas o descargas eléctricas (como radiales, desbrozadoras, etc.), utilizadas en el monte o en sus proximidades sin cumplir con una medidas mínimas de seguridad.

La tercera fueron las actividades de recreo, como las acampadas con uso de fuego, fuera de las zonas habilitadas al efecto dentro de las infraestructuras de uso público del Cabildo.

Desde 2006 y con siete agentes

La Brigada de Investigación de Incendios Forestales (BIIF) del Cabildo es la unidad operativa encargada del esclarecimiento de las causas de estos siniestros y fue puesta en marcha en el año 2006.

La BIIF forma parte de la Unidad Operativa de Fuegos Forestales de la Consejería de Medio Ambiente y se compone de siete funcionarios especializados. Son agentes de la autoridad con habilitación legal para el ejercicio de funciones de policía judicial.

Desde su creación ha logrado averiguar el origen de la mayoría de los incendios forestales que han tenido lugar en la isla, entre ellos el último grande, que comenzó el 10 de agosto de 2019 y afectó a 9.541 hectáreas