Esau Miranda revisa el panel de piedra en donde halló los grabados. / JUAN CARLOS ALONSO

Hallado un yacimiento rupestre junto a un naciente

Arqueología. Los descubridores ya notificaron el hallazgo al Cabildo. A falta de una visita de inspección, sus técnicos aprecian valor histórico en los grabados

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Las Palmas de Gran Canaria

Esau Miranda, vecino de Santa María de Guía, se recorre la isla con el grupo de senderismo Familia Filón y en una de sus últimas caminatas descubrió, en el sitio más insospechado, el que todo apunta que sea un yacimiento rupestre. A simple vista presenta numerosos grabados realizados mediante la técnica de la incisión y con forma, en su mayoría, de cruces.

Están practicados sobre un panel de piedra de considerable tamaño y vinculado a un naciente. También hay tarjas, que son como conjuntos de cuadrículas. Con todo, el grabado que más llamó la atención de Esau Miranda fue un dibujo naviforme: se perciben con cierta nitidez los trazos de lo que parece ser un barco.

Este senderista aficionado ya dio parte del hallazgo al Cabildo de Gran Canaria, que es la institución que tiene la competencia en la gestión de estos enclaves y que le ha confirmado que no tienen constancia oficial de su existencia. No está identificado.

De probable filiación posconquista

Y desde la institución insular, Javier Velasco, inspector de Patrimonio Histórico, subraya que, a priori, y a falta de una visita de inspección y de un análisis más exhaustivo, esos grabados, hechos mediante incisiones muy finas, sobre la capa más meteorizada de la piedra, tienen valor histórico en la medida en que han podido ser ejecutados en tiempos posteriores a la conquista.

Estos son los trazos que podrían corresponderse a un barco. / Juan Carlos alonso

Los dibujos están realizados sobre la superficie plana, pero vertical de un cantil pegado a un camino, que forma parte además de una curiosa estructura pétrea en la que cabe una persona de pie. Por la humedad y la forma del fondo de la hendidura, se trata de un naciente que ahora aparenta más bien seco, pero por el que décadas o siglos atrás debió manar bastante agua. Se halla en un lugar muy accesible, tanto, que este periódico opta por no revelar siquiera el municipio en el que ha sido hallado para evitar la acción de desaprensivos.

Velasco subraya, de entrada, que al tratarse de grabados rupestres pasan a ser considerados bien de interés cultural, una figura legal que les garantiza al menos una protección normativa.

Una singularidad: un grabado asociado a un naciente

Y también apunta que, respecto a la posible singularidad del hallazgo y por los datos que maneja, no hay casos en la isla de grabados asociados a un naciente, aunque sí advierte de que en otros territorios es habitual la existencia de dibujos de cruces vinculados a caminos con los que trataban de garantizarse algún tipo de protección para el caminante. Tampoco le constan grabados en el municipio en el que ha sido hallado este conjunto.

Dado que aún no ha podido visitar el yacimiento no puede afirmar con rigor que los trazos a los que alude Miranda respondan a un grabado naviforme, pero precisa que, de ser así, se trataría del primer caso en un punto tan al interior de la isla. En Gran Canaria están identificados una decena, aunque a cotas más bajas, a entre 150 o 200 metros sobre el nivel del mar. Eso sí, todos coinciden en estar emplazados en lugares desde los que se tiene una buena vista del litoral, como también sucede en este caso.

Con todo, entre los valores que Velasco subraya de este posible yacimiento figura su hipotética filiación con las etapas del poblamiento posterior a la conquista, un tipo de testimonio cultural o religioso, según el caso, que, a juicio de este arqueólogo, no ha merecido hasta ahora ni la atención ni el interés que sí se le ha dispensado a los grabados que se corresponden con la etapa prehispánica. Si se confirma el hallazgo, el siguiente paso que dará el Cabido será tramitar un expediente para la delimitación del bien de interés cultural. Y después se procederá a su señalización de cara a su protección.