Imagen de archivo del Puerto de Arinaga, en cuyo acceso se propone la granja de lubinas. / Arcadio Suárez

Una granja de lubinas en el canal de acceso al Puerto de Arinaga

Las 30 jaulas que propone Aquanaria entran en una Zona de Interés Acuícola en la que se baraja la instalación de parques eólicos marinos

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

El proyecto de cultivo de lubinas promovido por la empresa Aquanaria en aguas de Santa Lucía de Tirajana, que propone la instalación de 36 jaulas de 30 metros de diámetro para producir 3.050 toneladas anuales de ese pez y ha obtenido luz verde de la Comisión Autonómica de Evaluación Ambiental, se localiza en el canal de acceso al Puerto de Arinaga y su ubicación «pone en riesgo las aproximaciones hacia o desde el muelle».

Así lo advierte un informe de la Corporación de Prácticos de Las Palmas, a solicitud de Capitanía Marítima, incluido en el expediente de impacto y que mantiene que si se llevase a cabo su instalación «comprometería el acceso a dicho puerto desde el punto de vista de la seguridad marítima y medioambiental» al generar «un angosto paso para un buque mercante».

Además, este informe desfavorable destaca que «existen otras propuestas de interés en la zona», en concreto la instalación de parques eólicos marinos que están bajo estudio por el Ministerio para la Transición Ecológica.

El informe de los prácticos no es el único contrario a la ubicación propuesta. También el Servicio de Seguridad e Inspección Marítima del Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana subraya que está dentro del canal de acceso al puerto propuesto en las consultas para fijar las zonas en que se permitirá la instalación de parques eólicos marinos en aguas de Gran Canaria. No obstante, ese Plan de Ordenación del Espacio Marino no está en vigor.

156,3 hectáreas de dominio público

El proyecto que «no tiene efectos adversos significativos sobre el medio ambiente», por lo que no debe someterse al procedimiento de evaluación de impacto ordinario si cumple las medidas que se le imponen, se sitúa entre Punta de La Gaviota y Playa de La Tabaibita, prevé repartir sus 30 jaulas de 20 metros de profundidad en tres filas de 12 y precisa una concesión de 156,3 hectáreas del dominio público marítimo-terrestre.

Vista del puerto industrial del Sureste, a la izquierda, y la plataforma costera de Arinaga. / Arcadio Suárez

La jaula más septentrional de la granja quedaría a una distancia de 900 metros del punto de vertido del emisario submarino de la depuradora del Sureste y la granja en sí estaría a 1.800 metros del Puerto de Arinaga, a 1.700 metros de la Punta del Corral y a 2.200 metros de Pozo Izquierdo, en una zona que no se encuentra incluida en ningún espacio protegido por la legislación europea, estatal y autonómica.

En el lugar propuesto para la nueva granja marina, dentro de la Zona de Interés Acuícola (ZIA) GC-6 que está vigente, no existen otras instalaciones de este tipo, aunque recientemente se evaluó ambientalmente otro proyecto para engorde de peces del mismo promotor en el extremo sur de esa ZIA, a una distancia aproximada de 9.500 metros en dirección suroeste.

La propuesta de Aquanaria es para cultivar lubinas, pero no descarta producir otros especies en el futuro, en particular doradas y medregales.

El proceso de cría

Los alevines serán engordados y vacunados en las instalaciones que la empresa tiene en Castillo del Romeral hasta alcanzar los 25 gramos, que es el peso de siembra (entre 2,5 y 3 meses), para proceder entones a su traslado al puerto base de Arinaga, su embarque, transporte y siembra en las jaulas de cultivo en mar.

Una vez e n las jaulas los peces son engordados hasta alcanzar los 2 kilos de peso, momento en que se extraen, se llevan al puerto y desde allí se trasladan en camiones a la planta de envasado y etiquetado que la empresa tiene en Las Majoreras. La duración del ciclo se estima en 48 meses.