Espectacular video mapping en la fachada del templo de Santiago en Gáldar. En el centro, el patrón en su trono. Y a la derecha, la puerta santa. / c7

Gáldar y Tunte quieren que el Jacobeo espante a la pandemia y traiga esperanza

El obispo criticó con dureza en su homilía de Tunte a las leyes de la eutanasia y el aborto, a las que situó dentro de la «cultura de la muerte»

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Las Palmas de Gran Canaria

Gáldar y Tunte (este último, en San Bartolomé de Tirajana) abrieron este viernes sus puertas al Jacobeo 2021, año jubilar que comparten con Santiago de Compostela y que se celebra cada vez que el día de Santiago, el 25 de julio, cae un domingo. El último fue en 2010. Con esta ceremonia se estrena un año que, según confesó públicamente la noche de este viernes en su discurso el alcalde de Gáldar, Teodoro Sosa, se espera que abra un «camino hacia un futuro de alegría y de confianza, que espante bien lejos el recuerdo de estos meses de pandemia». Estas dos parroquias gozan de los mismos privilegios del año jubilar gallego y compostelano, concedidos mediante bula papal en 1965.

Primero cumplió con el rito la parroquia de Tunte, este viernes al mediodía. El obispo de la diócesis de Canarias, José Mazuelos, fue el primero en atravesar la puerta santa, en un lateral del templo, tras dar los tres toques de rigor que fija este ritual católico. Después se celebró una eucaristía. Y anoche le tocó el turno a Gáldar, donde el Ayuntamiento organizó una ceremonia espectacular que incluyó la salida en procesión de Santiago, la proyección de un videomapping sobre la fachada de la iglesia y un espectáculo de fuegos artificiales. A la ceremonia, aparte del alcalde y del obispo, que fue el que abrió la puerta, como en Tunte, acudieron el vicepresidente del Gobierno de Canarias y consejero de Economía, Román Rodríguez, y el presidente del Cabildo, Antonio Morales.

En la homilía en el templo de Santiago de la capital de San Bartolomé de Tirajana, Mazuelos criticó con firmeza la ley del aborto y la recién aprobada de la eutanasia. Dijo que hacer el camino, cruzar la puerta santa y situarse ante Santiago es «tenderle la mano a los más necesitados», pero también «rebelarse contra ese nuevo orden mundial de la economía del descarte». Reivindicó frente a la «cultura del individualismo radical», la «cultura de la paz y la fraternidad».

«Es una cultura que sabe que toda vida humana tiene un valor, por eso no podemos estar callados ante leyes que amenazan a los más débiles como la de la eutanasia, o la que permite eliminar la vida en el seno de la madre, o que permiten que como tiene síndrome de Down, tiene menos dignidad que el que no». Tildó la ley de «aberrante» por permitir abortar a un bebé síndrome de Down hasta los cinco meses y medio. «No interesan a esta economía del descarte, porque no consumen mucho», ironizó.

Tanto en Tunte como en Gáldar, y junto a un representante de cada ayuntamiento, el obispo firmó dos credenciales, las que se entregan a los peregrinos para certificar que han hecho el camino, que serán guardadas por ambas parroquias.

Momento en que el obispo abre la puerta santa en Tunte. / Emisora diocesana

En los dos templos se repitió el ritual. El obispo entabla un diálogo que empieza pidiendo que se abran las puertas de la salvación y en el que se intercalan tres toques a la puerta santa. En el caso de Gáldar, antes de Mazuelos, el alcalde dio uno de los toques. Al tercer golpe del obispo se produce la apertura. «Se abre la puerta del Señor», recita Mazuelos. Y le responden los fieles: «Los vencedores entrarán por ella». Se refiere a los peregrinos que recorrerán este año la ruta centenaria que une estos dos templos de Santiago en la isla. El camino puede hacerse desde Maspalomas y tiene 62 kilómetros. En Gáldar la más alta representación municipal recayó en el alcalde. En Tunte fue en el primer teniente de alcalde, Samuel Henríquez.