La vendimia de Frontón de Oro se cerró a mediados de octubre, cuando en 2020 acabó el 10 de noviembre. / C7

Frontón de Oro recogió el 16% de las uvas de la Denominación de Origen

La bodega de San Mateo, la última que hace la vendimia, no llega al 50% de su producción habitual. Los envíos a Estados Unidos salvan sus cuentas

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

La Bodega Frontón de Oro de San Mateo recogió este año casi el 16% de toda la vendimia de la Denominación de Origen Vinos de Gran Canaria, pero ni la mitad de los kilos de uva que suele cosechar. Es la última bodega de la DO en cortar la fruta y ejemplifica la reducción experimentada desde hace tres años en la producción insular.

Los casi 43.000 kilos de uvas tintas y blancas recogidas este año en los viñedos de Frontón de Oro, repartidos en unas diez hectáreas entre La Lechuza y Camaretas, se transformarán en unos 35.000 litros de vino en la cosecha de 2021 de una bodega con capacidad para producir 140.000 litros por año.

Uno de sus socios propietarios, Pedro Ramírez, explica que, mientras que en 2020 la vendimia se prolongó hasta el 10 de noviembre, este año se cerró a mediados de octubre. Sufre la paradoja de que aunque sigue plantando terrenos con viñedos cada temporada, la cosecha mengua en vez de aumentar. Yla de 2021, dice, «fue flojita, flojita, como para pasar página».

Esta vez el responsable de que la vendimia de la DO se redujera a 270.290 kilos de uva fue el frío que reinó en las semanas de mayo en que se producía la floración de la fruta y no ninguna enfermedad o fenómeno meteorológico adverso. «La lluvia vino en el momento clave y afectó al cuajado de la flor», comenta Ramírez con la templanza con que se aceptan los bofetones que da la naturaleza y convencido de que «ya vendrán años buenos». De todos modos, señala, 2021 no es el mejor momento para conseguir una superproducción.

Porque los efectos de la pandemia de la covid, detalla, siguen ahí y mantienen a muchas bodegas bajo mínimos, en especial a las que colocaban casi todas sus botellas en el sector de la restauración hasta que estalló la pandemia de la covid. No es su caso porque Frontón de Oro ha escapado con los envíos que realiza desde hace años al mercado estadounidense.

Aproximadamente el 70% de su producción, comenta, se vende en 23 estados de ese país gracias a su distribuidor. Son los cuatro vinos tintos y el rosado que salen de las instalaciones de La Lechuza porque los seis blancos que también crea no atraviesan el Atlántico.