Foresta y la Regata ARC colaboran en la plantación de 384 árboles en las cumbres de Gran Canaria

Ambas entidades celebraron la duodécima edición de 'Bosques ARC' con la participación de cruceristas de las regatas ARC y ARC+ que une la isla con el Caribe

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

La Fundación Canaria para la Reforestación, Foresta, y la Regata ARC renuevan, un año más, su compromiso de reforestar las cumbres de Gran Canaria en la duodécima edición de 'Bosques ARC' en la que se han plantado 384 árboles empleando más de 15.000 litros de agua para riego de asiento.

La iniciativa que surge de un acuerdo entre la Fundación Foresta y el World Cruising Club, propiciado por el Patronato de Turismo del Cabildo de Gran Canaria, pretende facilitar que los cruceristas que participan en las regatas ARC y ARC+, que unen la isla con el Caribe, contribuyan a preservar y conservar las masas forestales de Gran Canaria.

Este año los trabajos de reforestación se han desarrollado en Osorio, en la zona del Pico el Rayo, los días 31 de octubre y 12 de noviembre. Durante ambas jornadas, se ha contado con la participación de 93 regatistas que han colaborado en la plantación de especies de laurisilva que ayudarán a mejorar la biodiversidad del entorno del Parque Rural de Doramas.

El gerente de la Fundación Foresta, Sergio Armas, afirma que acciones como esta permiten concienciar a la población sobre la importancia de reforestar las cumbres de Gran Canaria, no sólo para reducir las emisiones de CO2 del aire, sino para mantener el hábitat de especies de la biodiversidad de Canarias.

«En Foresta reforzamos nuestro compromiso con las masas forestales de la isla a través de iniciativas como esta, que ayudan a mejorar la vida y el entorno de las zonas en las que operamos y lo que es más importante, nos ayudan a concienciar sobre la importancia de cuidar nuestros bosques, y preservar nuestro patrimonio natural», señaló.

Desde que comenzó el proyecto en el año 2010, se han plantado más de 3.284 nuevos árboles en la isla. El primer árbol que se plantó fue un madroño canario, de la mano de Bishop, que inició una cadena formada por regatistas procedentes de diversas nacionalidades y de todas las edades, que han participado en las distintas ediciones de la ARC y que han querido dejar su huella. Castaños, madroños, viñátigos, acebiños, barbusanos, palo blancos, follaos, laureles, nispereros e, incluso, tajinastes azules, han sido las especies elegidas para estos dos enclaves únicos en la Isla.