El presupuesto de Chira-Soria se ha doblado sin empezar

El Cabildo contrató en 2011 con Endesa una central que valía 200 millones y el nuevo proyecto de REE, 8 años después, estima un coste de 391. La concesionaria desde octubre de 2015 ya ha gastado casi 40 millones

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA

El reformado del proyecto de construcción de la central hidroeléctrica reversible de Chira y Soria presentado por Red Eléctrica de España (REE) al Gobierno de Canarias y sometido a información pública se parece al adjudicado en junio de 2011 a Endesa como un huevo a una castaña. El presupuesto previsto entonces en 200 millones de euros se estima ahora en no menos de 391 millones aunque el plazo de ejecución, fijado entre 5 y 6 años en la firma del contrato, se mantiene en 65 meses, es decir, casi 5 años y medio.

El proyecto reformado con el que la central vuelve al callejón de salida del procedimiento administrativo previo a su construcción inicia la declaración de impacto tres años y medio después de que REE se subrogara formalmente, en octubre de 2015, como concesionaria del salto de agua inicialmente adjudicado a la empresa Endesa.

Hasta ahora la inversión de REE en el proyecto ronda los 40 millones de euros sumando la reciente adjudicación del diseño e ingeniería del proyecto de construcción, así como la asistencia técnica y la dirección de obra por casi 20 millones a un consorcio de empresas formado por AIN Active, SLU y Amberg Engineering AG. En el cómputo total se incluyen también los 11,2 millones con los que, por el acuerdo de compra alcanzado en enero de 2015, compensó a Endesa por las inversiones realizadas hasta entonces en el proyecto.

El nuevo proyecto permite a la central pasar en apenas unos segundos, a cualquier hora del día, del modo turbinación para la generación eléctrica al modo bombeo para el almacenamiento de energía renovable sobrante en el sistema. El de Endesa obligaba a generar de día y a bombear de noche.

También ha introducido un acceso nuevo a las presas, diseñado en túnel desde la carretera GC-505 a la altura de Las Filipinas, así como un carril bici sobre la conducción de impulsión del agua desalada en Arguineguín, modificando también el trazado de la línea eléctrica de evacuación, ahora mayoritariamente al aire libre.

Nuevos estudios geológicos del terreno han aconsejado también el desplazamiento de las cavernas a terrenos con menos incertidumbre.