Viviendas de El Trapiche afectadas por el derrumbe de un muro de contención. / Juan carlos alonso

Los desalojados de El Trapiche, pendientes de los informes técnicos

En principio parece que el derrumbe del muro que afecta a 10 viviendas del barrio de El Trapiche, en Arucas, quedará en un susto. Habrá que estabilizar el terreno y recomponer la pared

Patricia Vidanes Sánchez
PATRICIA VIDANES SÁNCHEZ Arucas

Los vecinos afectados por el derrumbe del muro de contención que hay bajo sus casas se reunieron este martes en el Ayuntamiento de Arucas con técnicos municipales y de la constructora.

En el encuentro, en el que también participó el concejal de Urbanismo y Vivienda, Sebastián Guerra, se puso de manifiesto que hay que esperar a los informes de los arquitectos para luego actuar. Se calcula que esta misma semana estén listos.

En principio, todo quedará «en un susto», apuntó Guerra, si como se adelantó se confirma que las 10 viviendas desalojadas no están afectadas.

Eso sí, habrá que estabilizar el terreno para luego proceder a la recomposición del muro de contención de 60 metros de largo por 10 de alto que cayó tras un corrimiento de tierras en la madrugada del pasado sábado.

Las familias afectadas «están tranquilas»

«Todo va muy rápido y se actuará rápido», tal y como requiere la situación, afirmó el concejal de Vivienda. Sebastián Guerra también señaló que las diez familias afectadas –unas 40 personas– «están tranquilas» y confían en volver a sus casas lo antes posible.

Mientras, y una vez que en la madrugada del sábado se produjo el desalojo, los afectados siguen en casas de familiares y amigos que los han acogido.

Aunque el asunto no es competencia municipal ya que tanto la construcción, de 2013, como el terreno afectados son de propiedad particular, el concejal de Vivienda quiso dejar claro ayer que «el Ayuntamiento de Arucas acude en el primer momento a las tres de la mañana cuando los vecinos alertan» de la caída de la pared.

Así, en ese primer momento acude al lugar la Policía Local de Arucas; la concejala de Infraestructura, Esther Suárez, «por cercanía»; miembros de Protección Civil; Bomberos; y un arquitecto municipal.

«Y preventivamente, y para salvaguardar la seguridad» de los residentes en las 10 viviendas unifamiliares, se procede al desalojo. En aquel primer instante, de madrugada, «no se veía nada, solo el arrastre del terreno». Tal y como relata Guerra, es a la mañana siguiente del derrumbe cuando «van los técnicos municipales, el arquitecto de la obra y la constructora, que se hacen cargo de todo el tema de la obra como propiedad privada que es y deciden que siga el desalojo hasta que haya estudios». Con todo «veremos cómo podemos ayudarlos» desde el consistorio.