Vista de la central térmica de Barranco de Tirajana. / Arcadio Suárez

El control de la calidad del aire de la central de Tirajana baja a 5 estaciones

La Comisión Autonómica de Evaluación elimina las cabinas de Agüimes y Playa del Inglés pero obliga a Endesa a crear otra en Vecindario-El Doctoral

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

La Comisión Autonómica de Evaluación Ambiental ha revisado la declaración de impacto de la central térmica Barranco de Tirajana aprobada hace 30 años, a propuesta de Endesa, para reducir la red de control de la calidad atmosférica en el entorno de esta industria.

La modificación admite la eliminación de las cabinas de medición localizadas en Agüimes y en Playa del Inglés porque sus valores ya «no son representativos de la inmisión industrial de la central térmica», pero a la vez obliga a Endesa a crear una nueva estación «que valore la exposición del núcleo de población Vecindario-El Doctoral», dentro del municipio de Santa Lucía de Tirajana.

Así, la red de vigilancia existente para verificar, de manera continuada y en tiempo real, si los valores de inmisión de los distintos contaminantes emitidos por la central cumplen con los umbrales establecidos por la normativa para la protección de la salud de las personas y de los ecosistemas quedará integrada ahora por cinco estaciones en lugar de las seis con que viene contando la industria eléctrica desde el año 1992.

El acuerdo atiende las alegaciones presentadas por el Consistorio de Santa Lucía de Tirajana, que considera «imprescindible» la obtención de datos sobre la calidad del área en el conjunto urbano de Vecindario, uno de los núcleos poblacionales más densos y poblados de Canarias y que se sitúa contiguo a la central térmica.

La demanda del Ayuntamiento del Sureste reconoce que la mayor afección posible de la central a la calidad del aire en Vecindario «es de carácter estacional debido a los componentes geográficos y al régimen climático», pero aprovecha la reducción de la red de control para solicitar una estación de medición en esa franja urbana.

Endesa se opuso a esta propuesta manteniendo que «no procede la instalación de más estaciones en dicho municipio», en el que ya existe una, en la sede del Instituto Tecnológico de Canarias (ITC) de Pozo Izquierdo.

Apelando a la normativa en vigor, la compañía eléctrica defendió que la red de cuatro puntos de medición que propuso cumple de sobre los criterios para fijar su número.

En la peor situación posible, decía Endesa, sería suficiente con dos puntos de muestreo para los contaminantes dióxido de azufre (SO2), dióxido de nitrógeno (NO2), óxidos de nitrógeno (NOx) y monóxido de carbono (CO) y en la actualidad se cuenta con 9 puntos para los tres primeros y con 4 para el cuarto en la zona sur de la isla.

Para las denominadas PM 10 y PM 2,5 (partículas sólidas o líquidas de polvo, cenizas, hollín y otros elementos dispersas en la atmósfera con un diámetro de entre 2,5 y 10 µm (la milésima parte de 1 milímetro) la normativa establece que en el peor de los casos se necesitaría un mínimo de 3 puntos fijos de muestreo y actualmente hay 17.