El nuevo obispo de la Diócesis de Canarias, José Mazuelos, en el centro de la mesa, hizo ayer su primera comparecencia pública. / JUAN CARLOS ALONSO

La confirmación de un milagro separa a Antonio Vicente González de la beatificación por el papa

El Comité Médico para las Causas de los Santos del Vaticano tiene que avalar que una curación entre 2005 y 2006 no tiene explicación científica

JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

La confirmación por parte del Comité Médico de la Santa Sede del presunto milagro realizado por el nuevo venerable grancanario Antonio Vicente González Suárez es el siguiente paso que debe dar en Roma el expediente de canonización del primer párroco de la iglesia de Santo Domingo de Guzmán, en Vegueta, para su declaración como santo por el papa Francisco.

Su declaración como venerable por parte del papa, firmada el pasado martes después de que el 1 de diciembre un comité de cardenales y obispos de la Santa Sede considerase probadas las virtudes del Siervo de Dios como heroicas, fue celebrada ayer por el nuevo obispo de la Diócesis de Canarias, José Mazuelos Pérez, y los promotores del proceso de canonización.

CANONIZACIÓN

  • El milagro La curación de un enfermo de aneurisma de cuatro grado, que estuvo dos meses en coma, es el presunto milagro

  • En proceso En la Santa Sede se tramitan otros dos procesos de canonización, el del padre Cueto y el del obispo Codina

  • Beata Sor Lorenza Díaz Bolaños es la única persona beatificada de la diócesis provincial

Mazuelos resaltó las virtudes humanas y caritativas del párroco nacido en Agüimes en 1817 y fallecido debido al cólera morbo con solo 34 años, en 1851. El cuidado y la atención personalizada a los moribundos, la acogida a los más pobres y enfermos y el reparto de comida y ropa le dieron fama de santidad entre sus feligreses.

Ordenado sacerdote en 1845, en La Orotava (Tenerife), el nuevo venerable abrió un centro de caridad frente a la iglesia de Santo Domingo, una vivienda que convierte pronto en un pequeño hospital al que acudía diariamente a aliviar a los enfermos. La casa de acogida de la parroquia lleva su nombre.

El obispo subrayó la cercanía y el contacto directo con los apestados del nuevo venerable y mostró su esperanza en que el milagro documentado por el Cabildo-Catedral, cuya traducción al italiano se está ultimando, sea ratificado por el Vaticano porque «cumple todos los requisitos para que sea considerado una gracia especial».

Mazuelos desveló que se trata de una curación sin explicación científica ni médica de una persona que sufría un proceso degenerativo y que la documentación aportada a la Santa Sede incluye testimonios del antes y del después del presunto milagro, así como la declaración de varias personas que se encomendaron al párroco de forma especial, entre ellas la madre de la persona curada. La intercesión, básica para la beatificación, está probada y es clara, mantuvo.

En concreto, el milagro que investiga el Vaticano ocurrió entre 2005 y 2006. Una familia de la isla se encomendó a Antonio Vicente González para salvar la vida de uno de sus miembros, aquejado de un aneurisma de cuarto grado que le mantuvo dos meses en coma. Si su curación total fue o no un milagro es lo que está en juego.

El delegado episcopal de la Diócesis para las Causas de los Santos, Higinio Sánchez, recordó que el proceso de canonización ha tardado 22 años en lograr la declaración como venerable. La iniciativa arrancó en 1992, aunque el proceso se abrió en 1995 y no se finalizó hasta mayo de 1998. Desde entonces está en Roma, donde el 13 de junio de 2019 superó el filtro del Comité de Teólogos que estudia estas causas. Dados los plazos de otros aspirantes a ser santos, «se ha resuelto con celeridad», comentó antes de señalar que para la beatificación «no hay prisas ni fechas previstas. No está parado. Está activo», indicó.

Sánchez recordó que en Roma hay otros dos procesos de canonización abiertos de religiosos de esta diócesis, el del padre Cueto, que está más avanzado y es promovido por la orden de Las Dominicas del Sagrado Corazón, y el del obispo Codina, impulsado por el Cabildo Catedral y en fase de redacción.

Además, la beatificación del dominico Tomás Morales, natural de Carrizal, en Ingenio, y ya venerable, está programada para el verano de 2021 después de suspenderse la prevista el pasado 19 de septiembre debido a la pandemia de la covid-19.

Sor Lorenza Díaz Bolaños es desde el 13 de octubre de 2013 la única beata de la provincia de Las Palmas.

años llevaba en Roma el proceso de canonización antes de que el papa declarase venerable a Antonio Vicente González