Las quemas prescritas empezaron ayer en el Pico de La Gorra. / C7

Quemas prescritas para prevenir los incendios en la cumbre grancanaria

La campaña de este año empieza en el Pico de la Gorra y está previsto que se traslade a Los Llanos de La Pez el jueves y el viernes

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

Los equipos Presa de Medio Ambiente del Cabildo realizan esta semana la campaña de quemas prescritas con la que limpian las áreas cortafuego para prevenir incendios forestales y se entrena al personal que afronta estos siniestros. Colaboran con ellos efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) de la base de Gando y bomberos de la Comunidad de Madrid.

La campaña se desarrolla cada año, entre otras zonas, en la cumbre, desde Tamadaba a Los Marteles, a diario donde la meteorología lo permite. Este lunes se operó en el Pico de la Gorra, donde se repite este martes, y está previsto trasladarse a Los Llanos de la Pez el jueves y el viernes.

Con retraso por la humedad

«No ha sido posible realizarlas con anterioridad debido a que había una gran humedad en el ambiente», aclara Federico Grillo, responsable de incendios forestales del Cabildo. «Estas maniobras han hecho posible que, en estos momentos, dispongamos en la isla de unas mil hectáreas seguras, que vamos manteniendo con trabajos de motosierra, desbrozadoras y con estos fuegos controlados», agrega.

Equipos Presa, un pelotón de la UME y bomberos de la Comunidad de Madrid participan en las quemas. / C7

Las tareas las realizan cada día una decena de bomberos y bomberas forestales del Cabildo, junto a un pelotón de la UME y a siete agentes de bomberos de la Comunidad de Madrid, que se han trasladado a Gran Canaria con el fin de aprender las técnicas de prevención de incendios que aplican los expertos de la corporación Insular.

El proceso de quema implica, además de una limpieza de la zona tratada, una mejora de las capacidades de las unidades una vez declarado el incendio. Consiste en utilizar el mismo fuego como un instrumento de extinción (fuego técnico), para lo que queman la zona situada por delante del incendio y se apoyan en carreteras y en caminos, e incluso crean pequeñas sendas como líneas de defensa, de modo que, cuando las llamas llegan a esos puntos, se detienen.

La isla es pionera en Europa

«Se trata de unas maniobras específicas para esas partes de los incendios que son más difíciles de controlar y que han convertido Gran Canaria en pionera en Europa en estas prácticas», recalca Federico Grillo. « Empezamos en 2001 y ahora, tras 20 años de experiencia, en muchos lugares nos consideran maestros del fuego», afirma.

Las columnas de humo que levantan las quemas prescritas en la cumbre no son señal de incendio forestal. / C7

Tal es así que, en ediciones anteriores, se ha contado con personal llegado de distintos rincones del país, como Granada, Asturias, Castilla La Mancha, Aragón o Navarra, entre otros. Y es que, como recuerda Grillo, «Gran Canaria posee varias áreas cortafuegos seguras, cuya eficacia se puso de manifiesto en los grandes incendios de 2017 y 2019, cuando conseguimos detener las cabezas de fuegos cuya virulencia era muy superior a la capacidad de extinción de los medios con que se contaba».

Los incendios de 2017 y 2019

De hecho, tal y como él mismo relata, en 2017 se logró que el incendio que asoló el Pico de La Gorra y Los Marteles no se extendiera a la cuenca de Tirajana, que tenía un potencial para quemar de más de 12.000 hectáreas. Y lo mismo sucedió en 2019, cuando se evitó que los fuegos de Artenara y Valleseco alcanzaran la cuenca de Tejeda por las pavesas (cenizas voladoras) que, en caso de grandes incendios forestales, pueden saltar a decenas de kilómetros.