Escolares, técnicos y estudiantes de ciclo formativo participaron en una actividad de recuperación de tierras. / Cober

El ciclo formativo en vitivinicultura sirve para poner en uso tierras en Santa Brígida

El recién creado ciclo formativo de Grado Superior en Vitivinicultura servirá para recuperar unos 20.000 metros cuadrados de viñedos

Patricia Vidanes Sánchez
PATRICIA VIDANES SÁNCHEZ Santa Brígida

El convenio de cooperación suscrito por el Cabildo de Gran Canaria con la Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, y con el Consejo Regulador de la Denominación de Origen Vinos de Gran Canaria, a raíz de la creación del nuevo ciclo formativo de Grado Superior en Vitivinicultura ha dado como resultado no solo la puesta en funcionamiento de dos aulas en la Bodega Insular. Ahora el alumnado, que cursa desde octubre pasado este primer curso en el IES San Mateo, junto al profesorado, pondrá en práctica la teoría en una serie de viñedos.

Una de las propietarias de las tierras que se proyecta recuperar en el municipio de Santa Brígida apunta que entre todos «estamos haciendo un necesario trabajo de recuperación de suelo vinícola», en este caso en la zona de Las Arenillas.

«Hay muchas tierras en funcionamiento en esa zona y con bodegas», reconoce, pero también hay todo un paisaje en vías en recuperación. Ahora, en virtud de un convenio entre particulares y los responsables del ciclo formativo, se trabajará a diez años vista «en recuperar el aspecto visual y reforestación junto al proyecto de vitivinicultura» al tiempo que los estudiantes «hacen las prácticas y conocen el sector».

La intención en este caso es poner en uso unos 20.000 metros cuadrados de tierras. En esas dos hectáreas no se trata solo de plantar viñedos, que se pretende tengan la certificación de ecológicos, sino que se llevará a cabo todo un proyecto de recuperación de árboles y platas autóctonas adecuados a la zona y al cultivo, una reforestación que se inició este jueves.

En este proceso no solo el alumnado del grado superior de vitivinicultura está en proceso de aprendizaje. «Nosotros ya estábamos en el proyecto de recuperación, inmersos en un expediente para iniciar todo», dice una de las propietarias de los viñedos que prefiere guardar el anonimato «y dar protagonismo a los estudiantes». «Y a raíz de que nosotros nos estábamos formando para tener mas conocimiento pues Educación se puso en contacto con nosotros», dando lugar a una colaboración en la que, afirma, todos ganan.