Juan Santana, a quien le tocó representar a un zapatero. / C7

Una caja para viajar al Ingenio de 1949

Documental. El Patronato de Medios y la AFC Guayadeque ruedan un mediometraje para recrear oficios y tradiciones de hace 70 u 80 años. Se proyecta este sábado en el García Lorca, en el casco

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Telde

La aparición de una caja con objetos familiares antiguos, entre los que figura una carta escrita en 1949, se convierte en un billete de viaje al Ingenio de posguerra. Esa es la propuesta de partida del documental 'La Caja de Recuerdos', que invita a los espectadores a trasladarse a aquella época y a conocer cómo se vivía, en qué se trabajaba y qué costumbres tenían en un pueblo entonces muy distinto al actual, sin tele ni internet. Se proyectará este sábado, 19 de febrero, a partir de las 19.30 horas, en el Centro Cultural Federico García Lorca, en el casco. Está prevista la asistencia de la alcaldesa, Ana Hernández, que hará un reconocimiento público al trabajo realizado. El aforo es limitado y las entradas que había disponibles ya se agotaron.

A lo largo de sus 55 minutos de metraje, y de la mano de la voz en off de la periodista Dácil Oliva Gutiérrez, el público se internará en los entresijos de una descamisada, sentirá curiosidad por saber de qué hablaban las lavanderas que se juntaban en la acequia, descubrirá que antes la venta del pescado se pregonaba por las calles, o se sentirá atraído por las historias y fiestas que podría anunciarle Pepe Cañadulce cuando llegaba a Ingenio dándole al tambor. Conocerá también oficios hoy perdidos, como el de la partera, o se adentrará en un almacén de tomates, una escuelita o una barbería.

Es una película elaborada casi a coste cero, fruto de la colaboración entre el Patronato de Medios de Comunicación de Ingenio, la concejalía de Cultura, que coordina la edil Minerva Artiles, y la Agrupación Folclórica Cultural Guayadeque. Según explica Francisco Javier Cruz Manzano, que dirige el Centro de Producción de Este Canal Televisión en Ingenio, la idea surgió para propiciar un medio alternativo a este colectivo que le permitiese mantener su apuesta por la divulgación de las costumbres y tradiciones locales pese a las limitaciones que impone la pandemia. «La propuesta partió del compañero Iván Falcón Martín, trabajador de esta casa, después de que la agrupación esta pasada Navidad tuviera que suspender por segundo año la puesta en escena de su tradicional belén viviente», explica Manzano.

Foto superior, una de las casas de Carrizal en las que se rodó el documental. Debajo, Pimpina Herrera en su papel de barquera de la época y, al lado, Anabel Rodríguez en la piel de la señorita de la escuela. / C7

Y manos a la obra. El patronato puso a disposición del colectivo sus medios personales y técnicos, bajo la realización de Falcón, y el colectivo, que preside Isabel Sánchez Cabrera se encargó del resto: el atrezo para la puesta en escena, la vestimenta y los personajes. Experiencia les sobra. Llevan lustros recreando el pasado en sus actividades.

En un esfuerzo de logística y coordinación, el grueso de las escenas se rodaron en el casco de Carrizal y en un par de casas antiguas, y todo, o casi todo, en un solo día, un sábado, desde las 8 de la mañana a las 22.30 horas. Explica Ana Isabel Cruz Sánchez, tesorera y directora del cuerpo de baile, que el equipo de cámara se iba trasladando por los distintos escenarios, que debían estar listos para la grabación. No escatimaron. Llegaron a montar un telar muy antiguo solo para la película. Y fueron 60 las personas que entre integrantes del colectivo y vecinos del municipio participaron en el rodaje de 'La Caja de Recuerdos'. Son los que dan vida a las 18 escenas que conforman este viaje al pasado.

Ahora ya andan pensando en organizar nuevas proyecciones. «Hay mucha gente que quiere verlo y que no logró entrada para este sábado», apunta Ana Cruz, que avanza que incluso tienen en mente proponer su visionado en los centros educativos del pueblo.