El ganado de Tania Rivero y Francisco González, de La Caldera de Fagajesto, a su llegada a Caideros. / p.v.s.

Caideros celebra las tradiciones del campo

La Fiesta de la Lana regresa para dar impulso al sector primario, uno de los que más sufre las consecuencias de la crisis económica

Patricia Vidanes Sánchez
PATRICIA VIDANES SÁNCHEZ Gáldar

En el Día de Canarias, todos los caminos conducen a Caideros de Gáldar, un pago que exalta las tradiciones canarias vinculadas a las labores del campo en un intento de que no desaparezcan.

Como decía el alcalde de Gáldar este Día de Canarias en la Fiesta de la Lana, «hay ganas de fiesta, y se nota». Las numerosas guaguas, llegadas de diferentes puntos de la isla, dieron cuenta de esas ganas de celebración y aliviaron el trasiego de coches en un lugar donde los aparcamientos escasean. Y se apreció una gran afluencia de visitantes.

Mientras, el ganado de Tania Rivero y Francisco González cumplió y llegó a buena hora desde La Caldera de Fagajesto. 130 cabezas de ganado, menos que en otras celebraciones, ovejas dispuestas para ser trasquiladas.

Así, la Fiesta de la Lana volvió después de más de dos años de espera debido a la pandemia. Un tiempo en el que ganaderos, queseros, agricultores, hombres y mujeres del campo, de las medianías, de los altos y de cumbre, lo han pasado mal.

La trasquila es el acto estrella de la Fiesta de la Lana. En las imágenes, representantes de Surco y Arado, y dos momentos de la trasquila, a mano y a máquina. / P.V.S.

José Mendoza, más conocido como Pepe Torres el de Caideros, alma de la fiesta de este pago de poco más de 200 vecinos, con solo 11 niños y niñas en su escuela unitaria, se mostraba en la jornada «feliz y entusiasmado». Y es que lo importante es que unos 100 pastores y ganadores se reunieron para la trasquila de los animales de Francisco y Tania.

La trasquila del ganado se moderniza a la fuerza

Un momento único, sin trasquila no hay Fiesta de la Lana, aunque los 400 kilos de lana que pueden salir de este ganado luego se tire. Ya no queda gente que la trabaje.

Entre las grandes novedades, l a trasquila con máquina . La tradición marca que sea a tijera, pero «falta gente que ayude con las tijeras». « Hay que utilizar la máquina para poder salir adelante» porque a la gente joven «le cuesta» el manejo de la tijera.

Pepe el de Caideros dice que este paso, que entiende necesario, es «una pena», pues aboga «por mantener las costumbres». Aún así, «no hay culpa, se está intentando» mantener todo lo que se pueda la tradición.

Pero para eso, señala el presidente de la Asociación Cultural Montaña el Agua, alma máter de la fiesta, reclama más apoyo institucional, sobre todo del Gobierno de Canarias. «Gracias al Ayuntamiento de Gáldar y al Cabildo de Gran Canaria, que cada año se vuelca más, la Fiesta de la Lana se mantiene».

Imagen general de Caideros, que también celebró una exhibición de lucha canaria. / Cober

«Lo importante es que tenemos fiesta, y con novedades». Además del tradicional sancocho, se ofreció a los visitantes una parrillada argentina, 1.800 chorizos, más pollo. «Se trata de dar también una oportunidad a gente venida de fuera y que ya son canarios».

En cuanto al queso, hay poco y bajo reserva, como apuntaba tanto Pepe Mendoza como Francisco González de la quesería La Caldera de Fagajesto. Se ha vendido mucho en los últimos meses, así que en Caideros solo estaba precisamente la Quesería de Caideros y la Quesería Flor de Guía. «El resto no vino porque no tienen para exponer al público. El queso está saliendo muy bueno y está saliendo bien».

Y eso ayuda a los pastores, «que lo están pasando mal con la subida de precios».