En la imagen, un tractor ya en faena en las tareas de reparación del muro afectado de la GC-1. / C7

El Cabildo arranca los trabajos para reponer el muro desprendido en la GC-1

La consejería de Obras Públicas agiliza al máximo los trámites para reabrir el carril cerrado a la altura de Las Huesas. Se contrató a Satocan

Gaumet Florido
GAUMET FLORIDO Las Palmas de Gran Canaria

El Cabildo ha logrado anticiparse a sus propias previsiones y ya ha arrancado las obras de reposición del muro de contención que permitirán reabrir el pequeño tramo del carril derecho de la GC-1 a la altura de Las Huesas (Telde) que lleva cerrado desde el lunes.

El consejero de Obras Públicas, Miguel Ángel Pérez, que ya anunció que esta actuación iba a tener carácter prioritario, difundió ayer vía Twitter el inicio de los trabajos. Ilustró el tuit con una imagen de un tractor ya en faena.

La corporación grancanaria ha tramitado la contratación de estas obras por la vía de emergencia, fórmula legal que le permite agilizar los trámites, y ha adjudicado su ejecución a Satocan por un presupuesto de 1,25 millones de euros.

La previsión es reabrir el carril de la GC-1 en dos o tres semanas

La primera previsión pública de Miguel Ángel Pérez era poder iniciar los trabajos a finales de esta semana, pero finalmente se han adelantado y empezaron este miércoles. Las obras tienen un plazo de duración de cinco meses, pero en el Cabildo apuntan que el carril podrá ser reabierto en un tiempo estimado de dos o tres semanas.

Los técnicos decidieron impedir el tráfico en ese punto de la autovía tras la caída de 12 metros del muro de contención que sostiene la plataforma viaria al paso de la GC-1 por el barranco del Negro. Por efecto de las copiosas lluvias que dejó la borrasca Hermine, ese paramento se abombó y cayó, por lo que, en precaución y por seguridad, se optó por cerrar el carril derecho de la GC-1 en sentido sur-norte, concretamente entre los puntos kilométricos 11 y 10+500.

La urgencia del Cabildo se justifica, entre otros motivos, por la elevada densidad de tráfico que soporta la que sigue siendo la arteria de comunicación más importante y más transitada de Gran Canaria. No en vano, ese corto tramo de la vía cerrado al tráfico está dando lugar al colapso diario de la GC-1 en horas punta, muy especialmente por la tarde.

Colas de hasta 20 kilómetros

Miles de usuarios llevan desde el lunes atrapados en colas de hasta 20 kilómetros que convierten el tránsito por esta autovía en un auténtico vía crucis. Trayectos que en condiciones normales se hacían en 15 o 20 minutos ahora se tardan una hora o más.

En la comparecencia que organizó el Cabildo este martes para hacer balance de los daños de Hermine, Pérez informó de que la reparación consistirá en la reconstrucción de 130 metros de muro dañado con una estructura semipiramidal rellena de hormigón. Tendrá una base de cuatro metros y una altura de siete.

Por otra parte, continúan los trabajos para reabrir las carreteras que quedaron afectadas por la borrasca. Este miércoles ya quedó operativa la GC-605, entre Ayacata y la presa de las Niñas y la GC-231, la que sirve de acceso a Sao, en Agaete. Faltan la entrada a Tirma y los estrechamientos de carril en la GC-75 en la subida a Moya (p.k. 5) y en la GC-810, de Telde a Valsequillo, entre los puntos kilométricos 5 y 6.