Un momento de la vista, con el acusado (en vaqueros) en primer término. / Acfi press

Irá 3 años y 2 meses a un psiquiátrico por maltratar a su pareja y al hijo de ella

El acusado, aquejado de un trastorno, retuvo en su casa a su novia y a un hijo de ésta y les pegó. Al menor le obligó incluso a beberse su propia orina

GAUMET FLORIDO FRANCISCO JOSÉ FAJARDO Las Palmas de Gran Canaria

La Audiencia Provincial de Las Palmas condena de conformidad a J.C.R.M. (1962), vecino de Arucas, a una pena de internamiento en un centro psiquiátrico cerrado de 3 años, 2 meses y 9 días por delitos de detención ilegal, contra la integridad moral y de lesiones y amenazas en el ámbito familiar cometidos contra su pareja sentimental de entonces, en abril de 2019, y contra el hijo menor de edad de ella. Si dentro del tiempo de la condena recibe el alta, deberá cumplir el resto de la pena impuesta en prisión. El acusado, que en los momentos en que cometió los hechos se encontraba afectado por un episodio de manía con síntomas psicóticos, reconoció este miércoles los hechos ante el tribunal y se conformó con la pena pactada entre las partes, incluida la acusación particular.

Durante la semana que precedió al 25 de abril de 2019, J.C.R.M. estaba en su casa de Arucas junto a su pareja, M.M.G.R., y al hijo menor de esta, C.D.G.G. y les impidió salir de la vivienda durante todos esos días. La obligó a permanecer dentro de la casa, según el escrito de acusación de la fiscal Micaela Martín, «por el hecho de ser mujer y como acto de dominación y superioridad sobre ella». Hizo lo mismo con su hijo. Para evitar que saliesen, les cerró la puerta con llave y les sometió a golpes y vejaciones diversas.

Precisamente por eso, en el listado de penas solicitadas por la fiscal y aceptadas por el acusado figura la prohibición de acercarse a menos de 500 metros de las víctimas y a comunicarse con ellos durante 18 años. Además, por cada uno de los tres delitos cometidos en el ámbito familiar, dos de lesiones y uno de amenazas, deberá prestar 27 días de trabajos en beneficio de la comunidad y estar 9 meses y 1 día sin poder tener ni portar armas. Asimismo, deberá indemnizarles a ambos con 280 euros por las lesiones físicas que les causó (140 a cada uno) y 2.000 euros por los daños morales (1.000 a cada uno).

Entre los episodios que relata la fiscal en su escrito de acusación explica que en ese lapso de una semana, «y al menos en una ocasión, el acusado, guiado por el ánimo de menospreciar y atetar contra la dignidad del menor, le obligó a orinar en una botella y a ingerir su propia orina».

En otro momento, en horas de la tarde del día 23 de abril de 2019, y llevado por el mismo afán que apuntaba la fiscal, «se digirió al menor, le obligó a tumbarse boca arriba en el suelo y le propinó fuertes pisotones en los brazos y en la cabeza». A continuación, apunta, le dijo 'Levántate, cacho cabrón' y le dio una cachetada. El menor sufrió hematomas en la cara interna de los brazos, en la cara anterolateral de las piernas y a nivel retroauricular derecho, sin secuelas.

Otro día, en la madrugada del 25 de abril, el acusado, «guiado por el ánimo de menoscabar su integridad física, agarró a su entonces pareja sentimental», y tras asirla fuertemente «por el cuello y el brazo, la sacó de la habitación en la que se encontraba, la llevó a la habitación de su hijo, donde le dijo: 'no me puedo creer que te hayas follado a tu hijo'». Después, sigue su relato la fiscal, la llevó al dormitorio principal tras tirarle del pelo y propinarle un fuerte golpe en la cabeza, y «con el ánimo de amedrentarla y atemorizarla, le dijo: 'como sea cierto que te lo has follado, te rompo la cabeza'». Como consecuencia de esos hechos, su entonces pareja sufrió policontusiones, hematomas y contracturas en la espalda y los brazos, excoriaciones lineales en la región superior del pecho, y eritemas en la cara central del antebrazo y en la mama izquierda, sin secuelas.

Dado que el acusado se encontraba afectado por síntomas psicóticos que le produjo una «importante disminución de sus habilidades intelectivas y vomitivas», la fiscal pidió que se le aplicara una eximente incompleta de la responsabilidad criminal, de ahí la petición de su internamiento en un centro psiquiátrico, sustituible por prisión en cuanto le den el alta.

Preocupado por su salud

El acusado intervino durante la sesión para exponerle a la magistrada Pilar Parejo su inquietud por si en el lugar donde se le internará tendrán en cuenta que sufre un «enfisema pulmonar en fase terminal» y se le dará el tratamiento que corresponde. Dijo que en su anterior estancia en Salto del Negro no se le dio. Quiere además que se le interne en un centro de Gran Canaria. Parejo le explicó que todo eso se verá durante la fase de ejecución del fallo. El acusado arrastra al menos tres sentencias en contra, todas de 2015, una por un delito de amenazas en el ámbito familiar, y dos muy seguidas por quebrantamiento de condena. Su defensa la llevó la letrada Bárbara Medina Suárez y la acusación particular, Hugo Iriarte Goicoechea.