Vista del acebuche monumental de San Lorenzo. / FÉNIX GRAN CANARIA

El acebuche monumental de San Lorenzo, testigo de los últimos dos siglos en las medianías bajas

El desapercibido ejemplar de la Hoya del Camello, el de mayor altura y copa de la isla, sobrevive entre un cañaveral, cultivos y una urbanización de dúplex

Jesús Quesada
JESÚS QUESADA Las Palmas de Gran Canaria

Camuflado en un gran cañaveral cerca del cauce del barranco del Pintor, chocando su copa de 21 metros de diámetro con las de varias palmeras canarias, sobrevive y pasa desapercibido un testigo mudo de la historia de Gran Canaria durante al menos los últimos dos siglos.

Sus 12 metros de altura estimada y una copa de 21 metros hacen del acebuche de la Hoya del Camello, en el barrio capitalino de San Lorenzo, el ejemplar de 'Olea cerasiformis' más monumental de la isla, por delante del famoso acebuche de Llano Parras, aunque el de Guía tiene un tronco más grueso y le dobla en edad. Al de Llano Parras se le calculan más de 400 años de antigüedad y al de San Lorenzo más de 200.

Este centenario olivo salvaje, especie de crecimiento lento y gran longevidad, constituye una reliquia viva del bosque termófilo de las medianías bajas de Gran Canaria y figura entre los ejemplares propuestos para el Catálogo Insular de Árboles y Arboledas Singulares que prepara el Cabildo.

Localizado dentro del Paisaje Protegido de Pino Santo, en suelo rústico probablemente de dominio público, por su cercanía al cauce del barranco del Pastor, un solo tronco principal mantiene en pie a esta leyenda viva, cuyas ramas bajas se curvan hasta tocar el suelo.

Al lado del acebuche de San Lorenzo, que linda todavía con terrenos de cultivo y es de origen silvestre, ha crecido una urbanización de dúplex, de la que le separa un muro.

Estando tan cerca de tierras de labranza y siendo su madera tan preciada para aperos y cabos de herramienta, por su vibración y flexibilidad, es casi un milagro que no acabara convertido en arados. Tal vez sus grandes dimensiones dificultaron su tala.

El proyecto Fénix Gran Canaria, centrado en el seguimiento de la recuperación forestal de las zonas más afectadas por los grandes incendios de 2019, ha puesto esta semana su foco en el acebuche de San Lorenzo, al que ha dedicado un vídeo.