Ejemplar de guirre marcado en pleno vuelo. / proyecto life Egyptian Vulture

La vigilancia directa a pie de aerogeneradores, la mejor aliada del guirre

Molinos versus alimoches. El antecedente de la muerte de dos guirres en el parque Puerto del Rosario hay que buscarlo en el Alisio, en El Cardón, donde perecieron dos en 2020 y 2021. En total, cuatro guirres han muerto en Fuerteventura por las aspas de los aerogeneradores

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

Al otro lado del teléfono, José Antonio Donázar, investigador de la Estación Biológica de Doñana (CSIC) y director científico del programa de recuperación y conservación de la subespecie endémica de Fuerteventura, quien apunta a una única salida al disyuntiva guirres-aerogeneradores: la vigilancia directa en los parques eólicos. Desde 1999, el científico es testigo de que la población de guirres pasó de 23 parejas a las 90 actuales, lo que suman unos 400 ejemplares. Si antes las torretas eléctricas se erguían como principales amenazas de estas aves en peligro de extinción, ahora son los aerogeneradores y -entre ambos factores- siempre sobrevuela la mortandad por los venenos.

A Donázar hay que acudir por la muerte de dos guirres, un macho y una hembra reproductora, el 11 y el 18 de marzo por las aspas de los aerogeneradores del parque Puerto del Rosario. Desde entonces, la compañía Naturgy mantiene paralizados los ocho molinos, aunque la colisión se produjo contra dos, tal y como se establece en la declaración de impacto ecológico del proyecto.

José Antonio Donázar, investigador de la Estación Biológica de Doñana (CISC) y director científico del proyecto de conservación y seguimiento de la subespecie endémica en peligro de extinción. / C7

No es el único caso, pero sí el que ha trascendido por ahora. Hay que mirar al sur, a El Cardón, en el municipio de Tuineje, para encontrar el fatal y más desconocido antecedente del Puerto del Rosario: dos guirres cayeron a los pies de los cinco aerogeneradores del parque Alisio en 2020 y 2021. Sistemas Energéticos Fuerteventura SA también optó por parar el parque al completo, la última vez desde noviembre de 2021 hasta principios de marzo de este año.

Cuando arrancaron los cinco molinos del Alisio lo hicieron con la vigilancia directa, esto es una persona que está controlando la cercanía de los guirres. «Con móvil o tablet en la mano, avisa desde que los ve e inmediatamente se paran los aerogeneradores, porque hoy en día es muy fácil hacerlo», según el investigador del CSIC que no sólo apuesta por esta medida de protección por más efectiva sino que la considera como una manera de creación de empleo a la hora de formar los equipos de vigilancia.

Cinco de los ocho aerogeneradores del parque Puerto del Rosario. / C7

La amenaza de los aerogeneradores es relativamente nueva en comparación con la primera mortandad derivada de las torretas y el cableado eléctrico. «Por suerte, ya es un problema corregido gracias a la colaboración de Red Eléctrica de España (REE) y Endesa con dos programas Life de conservación del Neophron percnopterus majorensis».

Entre la amenaza actual de los parques eólicos y la anterior de los tendidos eléctricos, no cesa otra: los venenos. La ultima y fatal muestra data del 26 de abril de 2020, cuando perecieron cinco ejemplares en Cofete, dentro del Parque Natural de Jandía, en Pájara. Frente a este enemigo, el científico apunta a la puesta en marcha de una unidad canina del programa Life que regularmente inspecciona esta franja costera y que actúa sobre todo a modo disuasorio. Mientras, el proceso penal continúa y apunta que una única persona fue el responsable del envenenamiento «y que no es un problema de uso generalizado en Fuerteventura».