El tiburón peregrino apareció en Semana Santa en el parque natural de Lobos. / C7

Un tiburón (peregrino) se queda en la isla de Lobos

El ejemplar mide casi ocho metros y varó en las Lagunitas, una zona donde no se puede sacar y trasladar

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

En las mismas Lagunitas de la isla de Lobos, donde varó esta Semana Santa sin vida, este tiburón peregrino se quedará hasta que las mareas y el sol acaben con sus restos. El ejemplar se localiza en una zona donde resulta imposible meter una grúa para izarlo.

Aunque la palabra tiburón asusta, los peregrinos se alimentan filtrando el agua y son muy tolerantes a la presencia del hombre. Además han sufrido una intensa sobrepesca en otras épocas porque es el segundo pez más grande del mundo, después del tiburón ballena. El ejemplar de la isla de Lobos mide casi ocho metros, aunque pueden llegar a los diez metros y las cuatro toneladas de peso.