Rafael Ansón y, a su derecha, Guacimara Cabrera, en la presentación en Madrid. / C7

La revolución alimenticia de la leche de camella: reduce el colesterol y recomendada para diabéticos y alérgicos

El producto, elaborado en Fuerteventura, tiene propiedades similares a la insulina. Está previsto que llegue a comercios y restaurantes este mismo año. Guacimara Cabrera y Rafael Ansón lo presentan en la feria Madrid Fusión

CANARIAS7 Madrid

La directora gerente de Dromemilk Camel Farm, Guacimara Cabrera, acompañada por la experta en gastronomía Vanessa Santana, y la nutricionista, Laura Perdomo, presentaron hoy, en el marco del Congreso Madrid Fusión, la primera leche de camella de origen español Dromemilk. La marca tiene previsto elaborar los primeros productos en la segunda mitad de 2022 y podrán degustarse en puntos de restauración de toda España.

Este producto, puede utilizarse como alternativa para alérgicos a otras leches y tiene amplios beneficios en pacientes con diabetes, debido a que contiene un componente con propiedades muy similares a la insulina. Como destacó la nutricionista Laura Perdomo, la leche de camella es un superalimento, con altos beneficios nutricionales, muy demandado en todo el mundo. Este producto tiene un alto porcentaje en Omega 3 y es rica en vitaminas A, B y C, en calcio, hierro y potasio. Contiene una escasa materia grasa y elementos necesarios para reducir el colesterol y eliminar más rápidamente las toxinas del intestino. «Se trata de una bebida hipocaló́rica, ya que tan sólo contiene 48 kilocalorías por cada 100 gramos».

Ordeño de una camella en la granja majorera. / C7

Esta leche, producida en la granja camellar Dromemilk Camel Bio Farm de Fuerteventura, ha tenido una gran acogida entre los cocineros, reposteros y expertos asistentes a la presentación, que han mostrado su interés por este producto considerado el «oro blanco del siglo XXI», así como por sus productos derivados (chocolate, queso o helados).

Dromemilk Camel Farm es un proyecto que se inició hace cerca de 30 años en Fuerteventura, de la mano de la familia Cabrera, que creó esta reserva para rescatar y proteger la raza del camello canario, que está en peligro de extinción, «y, actualmente, nos hemos convertido en el principal productor de esta leche en toda Europa», aseguró Guacimara Cabrera, directora del proyecto. El presidente honorífico de la Academia Iberoamericana de Gastronomía, Rafael Ansón, se comprometió durante la presentación a elaborar platos, con distintos cocineros iberoamericanos, con esta materia prima.

La familia Cabrera abrió la granja hace unos 30 años con cuatro camellos y ahora tiene más de 400. / C7

La reserva arrancó con cuatro camellos y ahora cuenta con más de 400 ejemplares, situándose como la mayor granja camellar de la Unión Europea. En nuestro país, será la primera que producirá leche de este animal y llevará al mercado sus productos.

El proyecto, adelantó Vanessa Santana, experta en gastronomía, lleva a Canarias a posicionarse también con referente gastronómico además de a nivel turístico. «Dromemilk es un proyecto responsable, y en línea con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible impulsado por la ONU».

El equipo de la reserva de naturaleza Oasis Wildlife Fuerteventura apostó firmemente por hacer valer una raza autóctona, con un proyecto innovador y único, que ahora abre grandes esperanzas para la cría de este animal y la producción de esta leche, considerada en todo el mundo un superalimento, debido a sus altas propiedades nutricionales. La leche de camella es una de las más parecidas a la leche materna humana, junto a la de la yegua. Es fácil de digerir, posee má́s vitaminas y tiene menos grasa que otras leches como la de vaca.

La lecha de camella tiene menos grasa que la de vaca. / C7

El centro Dromemilk ha sido además clave en proyectos científicos sobre las propiedades de la leche de este animal para la salud, de la mano de importantes universidades y de la Unión Europea. En 2002, se iniciaron las investigaciones sobre las propiedades de esta leche en la reserva de Fuerteventura, y en 2011 se puso en marcha la primera granja piloto para estudiar la viabilidad de su producción que ahora se confirma.