Video elaborado por el artista José Assima. / C7

Los restos del trasatlántico American Star esperan bajo el mar

El artista grancanario, afincado en Fuerteventura, José Assima muestra lo que queda del naufragio acaecido hace 27 años en la playa de Garcey

Catalina García
CATALINA GARCÍA Puerto del Rosario

Casi 30 años después de naufragar, exactamente 27 años, el trasatlántico American Star aún se aferra a la costa de Fuerteventura en forma de amasijo de hierros oxidados en el fondo del mar. El artista José Assima muestra los restos del buque cuya ultima singladura acabó abruptamente el 8 de enero de 1994 contra los riscos de Garcey, en el municipio de Pájara, dos semanas después de haber abandonado el puerto griego de El Pireo.

El American Star comenzó su navegación en 1939 como S.S. America y como uno de los barcos más lujosos de todos los tiempos. El 31 de agosto de 1939 la primera dama de los Estados Unidos, Eleanor Roosevelt, bautizaba ante 30.000 personas el nuevo transatlántico de la naviera United States Lines, el imponente S.S. America. Entregado a sus propietarios el 2 de agosto de 1940, con un coste total de 18 millones de dólares, nada permitía prever que, sesenta años más tarde, aún imponente pese a todo, el temporal lo estallaría contra la playa majorera de Garcey.

En 1941 el barco fue militarizado, rebautizado como U.S.S. Westpoint, repintado de camuflaje (su tripulación lo apodaba El Fantasma Gris), reestructurado para transportar 8.000 soldados y dotado de instalaciones antiaéreas. El 15 de junio de 1941 se hizo a la mar. Su velocidad era tan alta que podía escapar a cualquier submarino o nave de guerra de la época. Entre 1941 y 1945 participó en traslados y evacuaciones de tropas hasta un total de 483.000 soldados, a lo largo de 350.000 millas por tres océanos.

Restituido a sus propietarios y restaurado con todo su lujo original, el vapor se hizo a la mar por fin, el 14 de diciembre de 1946, para su viaje inaugural: Nueva York-Cobh-El Havre-Southampton. Una de sus pasajeras de 1948 fue Maria Jana Korbel, que huía de la persecución de su familia por los comunistas checos y que, en 1996, con su nombre de casada -Madeleine Albright- llegaría a ser la primera mujer secretaria de estado de los Estados Unidos.

Del esplendor recobrado, y tras pasar por varias manos, en 1993, la compañía tailandesa Chaophraya compra el ya viejo trasatlñantico por un valor de dos millones de dólares con el objetio de convertirlo en un hotel flotante de lujo en Bangkok. Fue aquí cuando se rebautizó como American Star y como acabó con sus entrañas metalícas en la costa de Fuerteventura.

Una vez encallado, el buque fue saqueado de proa a popa. El verano de 1994, el oleaje de la mar del norte lo partió en dos. Los años y las mares de fondo del barlovento de Fuerteventura se encargaron de acabar con él. Hoy, sólo queda esa estructura que mira desde el fondo del agua y que el artista -nacido en Gran Canaria pero afincado en Fuerteventura- José Assimakopoulos García, más conocido como José Assima, muestra en su vídeo.

sé Assimakopoulos García, aunque es más conocido como José Assima. Este joven nació en Gran Canaria, aunque está afincado en Fuerteventura