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Cuatro de las quince cabras incontroladas 'merendándose' las parras de El Majuelo, en Valle de Santa Inés. C7
Quince cabras sueltas arrasan con parras, higueras y perales en Betancuria

Quince cabras sueltas arrasan con parras, higueras y perales en Betancuria

Ganadería ·

Los propietarios de la finca denuncian los daños producidos por el ganado incontrolado ante la Policía Local. Las cabras sueltas, que no sin dueño, son un problema en casi toda Fuerteventura

Catalina García

Puerto del Rosario

Martes, 20 de febrero 2024

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En el tronco. Así quince cabras dejaron a parras, higueras, perales y hasta al camuesero de El Majuelo, en Valle de Santa Inés, en el municipio de Betancuria. Los propietarios de la finca denunciaron ante la Policía Local un hecho que, por muy repetido, no deja de arrasar con los cultivos de frutales de años de cuidados y de riego.

Aunque el mancomún de Betancuria no se encuentra lejos de las gavias de El Majuelo, no se trataba de ganado de costa. La misma desolación de El Majuelo sienten los propietarios de terrenos en Campo Viejo, Virama y otros lugares del municipio.

Así quedaron las higueras tras el paso de las cabras sueltas.
Así quedaron las higueras tras el paso de las cabras sueltas. C7

Las cabras incontroladas no suponen un problema exclusivo de Betancuria sino del resto de Fuerteventura donde tener frutales u otros cultivos es sólo un reclamo para la voracidad de las cabras incontroladas, donde la agricultura y la flora en general están en permanente guerra contra los animales sueltos. No se libra ni el pico de la Zarza, en el macizo de Jandía y en pleno Parque Natural, en el municipio de Pájara, donde los restos de una valla apenas protegen la flora endémica que allí resiste.

Sean cabras sueltas, sean de costa, los propietarios de las fincas piden que se cumplan las ordenanzas municipales relativas al ganado incontrolado que contemplan hasta multas para los dueños de los animales. Esas ordenanzas establecen incluso la organización de apañadas para atrapar a las cabras que se meten en los terrenos ajenos.

Eso sí, las cabras pasaron de largo de los almendreros en El Majuelo, lo que desde luego no sirve de consuelo. A las tuneras, también le hincaron el diente.

Pencas de tunera mordidas por el ganado incontrolado. C7

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