Los dos hoteles de la Riu en Corralejo. / Javier Melián / Acfi Press

La Oliva remite al Gobierno de Canarias los expedientes pendientes en Costas

El Ayuntamiento espera que las transferencias agilicen la resolución de los procedimientos, sobre todo los hoteles de la Riu

CANARIAS7 Puerto del Rosario

Desde la Concejalía de Medio Ambiente y Playas del Ayuntamiento de La Oliva se ha remitido a la Consejería de Transición Ecológica, Lucha contra el Cambio Climático y Planificación Territorial del Gobierno de Canarias el listado de los expedientes que están pendientes de resolver por parte de la Administración del Estado competente en materia de Costas.

Estos expedientes son la caducidad de la concesión del hotel Oliva Beach y la caducidad de la concesión del hotel Tres Islas, ambos de la cadena Riu y situados en las Dunas de Corralejo. Otros en trámite son el proyecto de la escollera del Muelle Chico en El Cotillo, el proyecto de acondicionamiento de accesos en las playas de Piedra Playa y la playa del Aljibe en El Cotillo, el sendero natural de acceso al Parque Natural de Corralejo.

También están pendientes de su resolución, el proyecto de pavimentación del paseo marítimo de Corralejo, en el tramo entre el Muelle Chico – apartamentos Hoplaco y el proyecto de rehabilitación de la plaza Hermanas de la Caridad y plaza Félix Estévez, también en Corralejo.

Según Julio Santana, confía que las transferencias de Costas agilice la respuesta a estos proyectos «y a los que vendrán y permitan la ejecución de los mismos sin dilaciones ni retrasos provocados en la mayoría de los casos por una lenta burocracia».

Por su parte Pilar González, alcaldesa de La Oliva, confirma la necesidad de que estas transferencias «pongan punto final a una incertidumbre que dura ya muchos años y donde 700 familias, venimos padeciendo por la falta de una respuesta lógica que permita recuperar la ilusión y la seguridad jurídica al Oliva Beach y al Tres Islas». Así mismo destaca que « los ayuntamientos y las empresas no pueden ser rehenes, como han sido hasta ahora, de una maquinaria burocrática que frena la inversión».