La leche de camella es hipocalórica. Ayer ordeñaron en la granja de Goroy, en el municipio de Puerto del Rosario. / JAVIER MELIÁN / ACFI PRESS

Oasis Wildlife lidera el proyecto europeo Camelmik en el que participan seis países

Una delegación europea del programa visitó la reserva de camellos más grandes de Europa. «Si son felices podemos obtener la mejor leche»

CANARIAS7 Puerto del Rosario.

El director general de Ganadería de Canarias, Taishet Fuentes, y la consejera de Educación del Cabildo de Fuerteventura, visitaron ayer la granja camellar de Goroy, en el municipio de Puerto del Rosario, junto a la delegación europea del programa Camelmilk, que estos días se encuentra en la isla, de la mano de Oasis Wildlife Fuerteventura.

Desde 2019, Oasis Wildlife participa como socio en este innovador proyecto europeo que promueve la producción, el procesamiento y el consumo de leche de camella en toda la cuenca mediterránea. España encabeza el proyecto Camelmilk, a través del Instituto Catalán de Investigación y Tecnología Agroalimentaria (IRTA) y junto al centro de recuperación, en el que participan otros seis países: Italia, Francia, Turquía, Argelia, Croacia y Alemania. Este proyecto eligió el Oasis y la granja de Goroy como líder del proyecto, por tratarse de la granja más grande de Europa y con una amplia experiencia en la producción e investigación en esta materia.

EL MODELO A SEGUIR

    El proyecto Camelmilk tiene como objetivo incrementar la producción y el consumo de leche de camella en los países de la cuenca mediterránea.

    Reserva europea más grande

    Expertos internacionales como Bernard Faye, una de las principales eminencias en camellos a nivel mundial; y Marta Garrón, coordinadora del proyecto Camelmilk, han ofrecido esta semana formaciones de varios días para los trabajadores de Oasis Wildlife y para los alumnos de ciclo de Ganadería de Fuerteventura. Con la visita a la granja, quedan clausuradas estas jornadas de seminarios en las que han participado más de 50 alumnos.

    Durante el recorrido, alumnos y autoridades pudieron conocer de primera mano los innovadores procesos de ordeño, las posibilidades de productos derivados de esta leche y la propuesta de comercialización futura de estos superalimentos. «Para nosotros lo mas importante es producir buena leche, con animales bien entrenados y primar el bienestar animal. De camellos felices podemos obtener la mejor leche», ha señalado Elena Díaz, responsable de IRTA.

    Oasis Wildlife aporta todo el conocimiento que tiene en este proyecto, en el que trabaja junto a IRTA y otros 14 socios de siete países europeos. «Es muy importante el trabajo que está haciendo Oasis compartiendo información y abriendo sus puertas a otros socios del proyecto y a los alumnos del ciclo de Ganadería. Compartir conocimiento es de vital importancia para llevar este proyecto adelante y para proteger a esta especie, conociendo el manejo adecuado de los camellos, su cuidado, etc...» señaló Marta Garrón, responsable del proyecto.

    Oasis Wildlife cuenta con la reserva camellar más grande de Europa. El centro de rescate y recuperación de Fuerteventura acoge a más de 400 ejemplares de esta especie, un animal originario de África, que llegó a mediados del siglo XV, con las primeras expediciones al continente y que, rápidamente, se adaptó a las características de las islas.

    Ha sido ya reconocida como raza autóctona europea de su especie, la única en el viejo continente, y esta considerada en peligro de extinción. Para Oasis Wildlife conservarla, darla a conocer y mantenerla en las tradiciones isleñas es fundamental. Ahora, la Granja trabaja, además, en el producción de leche de este animal para su futura comercialización en el mercado europeo.

    Desde que en el año 2010 la Unión Europea autorizara los productos a base de leche de camella, los beneficios para la salud que se han conocido no han parado de crecer.

    La leche de camella está considerada la más parecida a la leche materna humana, junto a la de la yegua. Es fácil de digerir, posee más vitaminas y tiene menos grasa que la leche de vaca. Además, se trata de una bebida hipocalórica ya que tan sólo contiene 48 kilocalorías por 100 gramos.

    El camello es un animal que no se pensaba para este modelo de producción lechera, subrayó el director general de Ganadería, «pero ahora es objetivo de muchos mercados que tienen puesta su mirada en seguir la propuestas de granjas como la de Goroy».