Oasis Park rescata a una decena de primates

‘Paco’, macaco cangrejero, vivió doce años en una jaula pequeña en una tienda ilegal de mascotas en Grecia. El talapoint ‘Gobo’ perdió un ojo por los malos tratos en un comercio esotérico de Alicante

CANARIAS7 / PUERTO DEL ROSARIO

Una decena de primates provenientes del rescate se han incorporado estos días a la familia de Oasis Park Fuerteventura, fruto de la colaboración del centro majorero con el santuario holandés Stichting AAP. Se trata de cinco macacas cangrejeras, tres talapoins, dos macacos de bonnet, a los que se suma una rata de Gambia, todos ellos recuperados de situaciones de abuso. La Fundación Stichting AAP, con la que Oasis Park Fuerteventura colabora de forma habitual, se encarga de la recuperación de primates y otros animales exóticos, rescatados de situaciones de maltrato y abandono.

Oasis Park da así «un paso más en el trabajo que lleva años realizando para situarse como centro de referencia en España para el rescate y recuperación de animales en peligro». El parque ofrece, a estos animales, una segunda oportunidad y un alojamiento digno en el que puedan desarrollarse. «Los problemas actuales como el tráfico ilegal de especies, y los futuros, como el cambio climático, pueden tener efectos dramáticos en la vida silvestre, y es probable que nos cueste predecir qué especie podría estar en mayor riesgo», señala Soraya Cabrera, directora veterinaria.

Los animales que llegan a la AAP de Holanda son confiscados en el marco del comercio ilegal o usados en la industria del entretenimiento (circos no aptos, fotografía turística, etc.). También, muchos de ellos fueron mascotas en hogares particulares. En AAP brindan refugio a los animales que necesitan ayuda urgente, para que puedan recuperarse dándoles el cuidado profesional necesario para su recuperación física, comportamental y social. Luego son derivados a otros centros para poder seguir su recuperación.

Los macacos de Bonnet recién llegados, cuyos nombres son Sagar y Valin, fueron incautados en Alemania procedentes de un traficante conocido por su maltrato animal, que los criaba para su venta, manteniéndolos escondidos en un zulo bajo tierra. Habría ocultado por mucho tiempo a los animales de las autoridades, pero en mayo de 2015 fueron confiscados y trasladados a este santuario de animales exóticos en Holanda. Los dos macacos están ya estables, aunque no del todo recuperados, y han formado un grupo. Son muy sociables y tranquilos, y se les puede ver acariciándose y abrazándose con frecuencia.

Los cinco miembros de macacas cangrejeras que han llegado a Oasis Park pueden también en este centro desarrollar todas sus conductas naturales. Paco, Marula, Sumpal, Nenek y Cuqui, dos machos y tres hembras, son tratados de forma altruista en Oasis Park Fuerteventura. El caso más destacado de maltrato en este grupo es el de Paco, que estuvo doce años viviendo en una jaula de reducidas dimensiones en una tienda de mascotas ilegal el Grecia. Paco no abra visto antes a otros monos, por lo que aún tiene comportamientos como tics nerviosos.

Gobo y Musi son dos talapoints madre e hijo, incautados al dueño de una tienda de esoterismo en Alicante. Los dos monos eran vestidos como si fueran humanos, interactuaban con toda la familia, incluido un niño de corta edad y dormían y comían juntos. Gobo perdió un ojo a causa de una úlcera, fruto de los malos tratos que recibía durante su estancia en esta casa.

Fuera del grupo de primates está Splinter, una rata de Gambia también llegada del rescate y entregada por un particular en Bélgica, que la tenia como mascota.

Canarias7 / Puerto del Rosario

Una decena de primates provenientes del rescate se han incorporado estos días a la familia de Oasis Park Fuerteventura, fruto de la colaboración del centro majorero con el santuario holandés Stichting AAP. Se trata de cinco macacas cangrejeras, tres talapoins, dos macacos de bonnet, a los que se suma una rata de Gambia, todos ellos recuperados de situaciones de abuso. La Fundación Stichting AAP, con la que Oasis Park Fuerteventura colabora de forma habitual, se encarga de la recuperación de primates y otros animales exóticos, rescatados de situaciones de maltrato y abandono.

Oasis Park da así «un paso más en el trabajo que lleva años realizando para situarse como centro de referencia en España para el rescate y recuperación de animales en peligro». El parque ofrece, a estos animales, una segunda oportunidad y un alojamiento digno en el que puedan desarrollarse. «Los problemas actuales como el tráfico ilegal de especies, y los futuros, como el cambio climático, pueden tener efectos dramáticos en la vida silvestre, y es probable que nos cueste predecir qué especie podría estar en mayor riesgo», señala Soraya Cabrera, directora veterinaria.

Los animales que llegan a la AAP de Holanda son confiscados en el marco del comercio ilegal o usados en la industria del entretenimiento (circos no aptos, fotografía turística, etc). También, muchos de ellos fueron mascotas en hogares particulares. En AAP brindan refugio a los animales que necesitan ayuda urgente, para que puedan recuperarse dándoles el cuidado profesional necesario para su recuperación física, comportamental y social. Luego son derivados a otros centros para poder seguir su recuperación.

Los macacos de Bonnet recién llegados, cuyos nombres son Sagar y Valin, fueron incautados en Alemania procedentes de un traficante conocido por su maltrato animal, que los criaba para su venta, manteniéndolos escondidos en un zulo bajo tierra. Habría ocultado por mucho tiempo a los animales de las autoridades, pero en mayo de 2015 fueron confiscados y trasladados a este santuario de animales exóticos en Holanda. Los dos macacos están ya estables, aunque no del todo recuperados, y han formado un grupo. Son muy sociables y tranquilos, y se les puede ver acariciándose y abrazándose con frecuencia.

Los cinco miembros de macacas cangrejeras que han llegado a Oasis Park pueden también en este centro desarrollar todas sus conductas naturales. Paco, Marula, Sumpal, Nenek y Cuqui, dos machos y tres hembras, son tratados de forma altruista en Oasis Park Fuerteventura. El caso más destacado de maltrato en este grupo es el de Paco, que estuvo doce años viviendo en una jaula de reducidas dimensiones en una tienda de mascotas ilegal el Grecia. Paco no abra visto antes a otros monos, por lo que aún tiene comportamientos como tics nerviosos.

Gobo y Musi son dos talapoints madre e hijo, incautados al dueño de una tienda de esoterismo en Alicante. Los dos monos eran vestidos como si fueran humanos, interactuaban con toda la familia, incluido un niño de corta edad y dormían y comían juntos. Gobo perdió un ojo a causa de una úlcera, fruto de los malos tratos que recibía durante su estancia en esta casa.

Fuera del grupo de primates está Splinter, una rata de Gambia también llegada del rescate y entregada por un particular en Bélgica, que la tenia como mascota.